Belleza

Parabenos en cosmética: ¿Son dañinos para nuestra salud?

Los parabenos son antisépticos usados para proteger los cosméticos de la contaminación por hongos y bacterias. Pero pese a esta ventaja, muchos de ellos están en la "lista negra" por ser sustancias peligrosas.

No solo se trata de sus efectos en la alimentación, la era de los productos «libres de contaminantes» también ha comenzado en el ámbito de la higiene y la belleza. Por ejemplo, sin la presencia de parabenos, los conservantes que se usan actualmente serían potencialmente cancerígenos.

Presentes en casi todos los productos de belleza, desde las cremas hasta los cosméticos, desde los champús hasta los desodorantes, la función de los parabenos es evitar la formación de hongos, bacterias y microorganismos en general y por tanto mantener inalterada su composición. Por lo tanto, no es de extrañar que puedas encontrar una vieja sombra de ojos todavía en perfecto estado en el fondo del bolso de tu abuela gracias al efecto de los parabenos.

Pero ¿Cuáles son los peligros que ocultan?

Según la lista Inci (Nomenclatura Internacional para los Ingredientes Cosméticos), los parabenos más perjudiciales para la salud son:

  1. Metilparabeno.
  2. Etilparabeno.
  3. Propilparabeno.
  4. Isobutilparabeno.
  5. Butilparabeno.
  6. Bencilparabeno.
  7. Isobutilparabeno.
  8. Isopropilparabeno.

Los estudios han sido muy claros al explicar la relación entre algunos de estos conservantes y la aparición de enfermedades como el cáncer de mama, además de plantear que los parabenos también pueden ser responsables del aumento de la infertilidad y los casos de disfunción eréctil.

¿Por qué aparecen estás complicaciones?

Todo parece indicar que son sustancias que interfieren con el sistema hormonal, especialmente con la actividad de los estrógenos. Por si fuese poco, algunas formas de dermatitis de contacto en personas sensibles también pueden atribuirse a los efectos secundarios de estos disruptores endocrinos.

Una noticia reciente sobre el uso de parabenos es que se ha prohibido el uso de muchos tipos en Europa, mientras algunos otros solo se han restringido para ser usados en cantidades permitidas.

Un buen ejemplo de este caso es el metilparabeno y el etilparabeno, los cuales se usan principalmente en cosméticos, champús y jabones. En sus concentraciones actuales, se emplea del 0,4% al 0,8% dependiendo del caso para evitar complicaciones a mediano y largo plazo.

Por otro lado, tenemos al Propilparabeno y el Butilparabeno, los cuales están prohibidos en productos como toallitas, cremas y lociones para niños menores de 3 años y para su uso en la zona del pañal.

Pese a esto, los últimos datos publicados en Environmental Health Perspectives con relación a la investigación realizada por la Universidad de Berkeley en colaboración con el Programa de Investigación del Cáncer de Mama de California revelan que hay un peligro potencial de los parabenos, incluso cuando se emplean pequeñas dosis, por lo tanto, si no consigues confiar en ellos, puedes evitarlos.

Ya mencionamos que en pequeñas dosis no representan un riesgo para la salud de los usuarios, pero si se suman todas las pequeñas dosis de los productos para ojos, el colorete, la máscara de pestañas, el gel de ducha, el limpiador íntimo, el jabón, el desodorante, la crema antiarrugas de día y de noche, el protector solar, etc. que usamos cada día, sin duda alguna los riesgos siempre estarán presentes.

Por si fuese poco, algunos otros productos como los zumos de frutas, las mermeladas y una alta variedad de medicamentos también contienen parabenos, por lo que es importante estar al tanto de los últimos informes entregados por los investigadores para mantener la buena salud.