Salud

10 peligrosos dolores de estómago que nunca debes ignorar.

Por normal que pueda parecer, es mejor no ignorar los dolores de estómago repentinos. Hoy veremos cómo aprender a identificar un dolor de estómago sospechoso que requiere de atención médica.

Acidez estomacal.

Este es un dolor de estómago que provoca una sensación de ardor justo debajo del esternón. Generalmente aparece después de una comida cargada. ¿Qué se puede hacer? Toma un antiácido para las complicaciones estomacales y evita las comidas con grandes dosis de condimentos y grasas.

Apendicitis.

Es un dolor de estómago caracterizado por una presión repentina alrededor del ombligo. Este se acompaña de náuseas, fiebre, vómitos, pérdida de apetito, dificultad para defecar o endurecimiento de los músculos abdominales.

Lo mejor es ir al hospital. La apendicitis debe tratarse con rapidez para evitar que el apéndice se rompa y filtre líquido infeccioso a otras partes del abdomen.

Trastorno del colon, infección del tracto urinario o enfermedad inflamatoria pélvica.

Es un dolor de estómago repentino debajo del ombligo que se irradia hacia el lado izquierdo y derecho. Para tratarlo si el dolor sigue aumentando, es importante ir con un médico, el cual pida pruebas diagnósticas o ir directamente al servicio de urgencias.

Estreñimiento y flatulencias.

Este es un dolor de estómago en forma de punzada alrededor y debajo del ombligo que generalmente está acompañado de gases. Si crees que estás pasando por un caso de estreñimiento, toma un laxante de venta libre o un medicamento regulador de los gases. Si el dolor persiste durante más de dos semanas, será mejor acudir al médico.

Obstrucción en el intestino, apéndice perforado o sangrado en el intestino.

Dolor de estómago repentino acompañado de diarrea, diarrea con sangre, sangre en las heces o vómitos. Estos son síntomas de una hemorragia interna, por lo que debes ir al hospital inmediatamente.

Cálculos renales o infección en los riñones y/o la vejiga.

Es un dolor repentino y agudo cerca de las costillas inferiores que se traslada hasta la ingle. La opción más rápida es aumentar la ingesta de agua y llamar a un médico. La mayoría de los cálculos renales desaparecen por sí solos, pero en casos severos se pasa por un proceso quirúrgico.

Aneurisma de aorta abdominal.

Dolor de estómago repentino que se acompaña de mareos, especialmente en personas fumadoras de la tercera edad o que sufran de presión arterial alta.  El agrandamiento de la aorta puede causar una hemorragia mortal, por lo que es mejor ir a urgencias inmediatamente.

Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o diverticulitis.

Se trata de un dolor de estómago que aparece repentinamente en la parte inferior izquierda del abdomen, en ocasiones acompañado de fiebre, náuseas o vómitos. Es mejor consultar a un médico, el cual seguramente recomiende una colonoscopia. La mayoría de los casos requieren de un tratamiento a largo plazo.

Padecimientos crónicos.

Dolores de estómago o malestar leve que aumenta lentamente y continúa durante semanas o meses, en ocasiones acompañados de diarrea, estreñimiento, hinchazón o flatulencias. Los síntomas que se acompañan de hinchazón pueden estar relacionados con enfermedades crónicas como intolerancia a la lactosa, síndrome del intestino irritable, úlceras, intolerancia alimentaria, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o la enfermedad celíaca. Cuando se presentan los síntomas, lo mejor es acudir al médico, el cual puede remitir a un gastroenterólogo para hacer un seguimiento.

Cálculos biliares o inflamación de la vesícula biliar.

Este dolor de estómago se manifiesta de forma repentina en el lado derecho del abdomen y se traslada a otras partes del abdomen o la espalda. Si el dolor persiste o empeora, lo mejor es ir al servicio de urgencias lo más pronto posible.

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