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10 situaciones en las que nunca debes usar toallitas desinfectantes

Gracias a la realidad que estamos viviendo hoy día por la pandemia, las personas han adoptado nuevos cuidados en cuestión de higiene. Por este motivo, las toallitas antibacterianas se están usando para limpiar la mayor parte de la casa con la esperanza de desinfectar el hogar y crear un ambiente saludable. Pero hay casos en los que este producto no cumple con su función.

No sirve para limpiar los muebles lacados

Así como en las áreas selladas, las toallitas antibacterianas pueden ocasionar que el acabado de las sillas o escritorios se eche a perder por el alcohol que tiene su composición. Lo mismo ocurre con los muebles del hogar, como las molduras de los sillones o las barandillas de las escaleras.

En las manos.

No debes limpiarte las manos con toallitas antibacterianas antes de una comida o durante ella, puesto que este producto deja un residuo altamente tóxico para la piel. Además, no todos los virus y bacterias son eliminados.

En la limpieza de la cocina.

Si has pensado alguna vez en usar toallitas antibacteriales para asear toda la cocina, detente, este producto no está hecho para limpiar grandes áreas. Una toallita sucia contiene bacterias y puede transportar gérmenes de un sitio a otro.

No limpies juguetes.

Estas toallitas contienen químicos que, al usarse, quedan en los juguetes haciendo que sea muy peligroso para los niños. John Manolas, copropietario y químico de Whyte Gate afirma: «La causa principal por la que no se deberían utilizar toallitas antibacterianas como toallitas de uso común se centra en el aumento de las bacterias resistentes a los antibióticos. Lo mismo ocurre con los jabones antibacterianos y las toallitas.»

Lugares de madera.

«Los lugares de madera necesitan un secado rápido, pero las toallitas dejan las superficies demasiado húmedas, lo cual es contraproducente. Al pasar los días, los meses e incluso los años, los muebles, los suelos de madera y las molduras se pueden ver perjudicadas por estos productos que contienen químicos y otros ingredientes que pueden dañar algunas superficies de su hogar al punto de deteriorar el acabado y la capa de barniz, o también hacer que el brillo de la madera desaparezca luego de fregarlas repetidamente o simplemente dañar la madera directamente.

Aleja las toallitas de cualquier objeto que absorba la humedad.

Las soluciones antibacterianas deben estar siempre en contacto por varios minutos con la zona que se vaya a limpiar para eliminar a las bacterias. Si es un lugar como una alfombra o una espuma, no se lograrán los resultados esperados, porque estos absorben la humedad haciendo que el tiempo que debe permanecer húmeda sea más corto y no se obtenga el resultado deseado.

No las uses en accesorios de baño y encimeras.

Es normal que en los baños existan miles de bacterias que día a día se van acumulando y pensar que con una toalla antibacteriana se pueden eliminar, evitando su desarrollo y reproducción. Para eliminar verdaderamente las bacterias, un desinfectante debe permanecer en la superficie entre cinco y diez minutos. Si se limpia la superficie con toallitas antibacterianas, su efecto se secará en menos de cinco minutos.

Evita su uso en áreas con sellador.

La mezcla entre los ácidos de las toallitas antibacterianas y los productos químicos puede opacar las superficies e incluso rayarlas. Así mismo, puede generar el desgaste de los pulidos de las áreas selladas, como el mármol y el granito.

En la piel.

Estos productos tienen componentes como el alcohol, el cual genera deshidratación en la piel. Por ello, es mejor evitar utilizar las toallitas antibacterianas en nosotros mismos. Si se usa con regularidad puede traer consecuencias como pérdida de brillo en la piel y resequedad cutánea.

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