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12 trucos para colgar tus cuadros sin temor a equivocarte

Cuando adquieres una nueva obra de arte, ya sea una lámina, un cartel o un cuadro de un artista, surge la emoción de colgarlo en tu hogar. Sin embargo, muchas veces nos invade el temor de cometer errores al colocarlos en la pared. ¿Cuál es su ubicación ideal? ¿A qué altura deberías colgarlos? ¿Cómo combinarlos de manera armoniosa?. Aquí tienes 12 trucos que te van ayudar con esa tarea.

1. Nociones básicas

En primer lugar, debes considerar que el tamaño del cuadro siempre debe ser proporcional a la pared elegida. Si tienes varios cuadros, es fundamental que se vean en conjunto, creando una armonía visual. Además, la elección del marco debe estar en sintonía con la obra y su impacto visual. Por último, una buena iluminación puede realzar el conjunto final. Si aún tienes dudas, te recomendamos probar cómo se verían los cuadros en la pared antes de hacer agujeros definitivos, y tomarte un par de días para reflexionar sobre la disposición.

2. La altura idónea

La altura a la que debes colgar tus cuadros puede variar en función de diversos factores, como el tamaño del cuadro, el espacio disponible y el efecto que deseas lograr. Sin embargo, como norma general, es recomendable colgarlos a la altura de los ojos. Imagina que divides la pared en tres partes imaginarias y coloca la mirada a aproximadamente un tercio de la altura desde arriba hacia abajo. Esta disposición permitirá que los cuadros se vean de manera equilibrada y sean fácilmente apreciados.

3. Cómo relacionarlos con el ambiente

Para que tus cuadros encuentren su lugar en el ambiente y evites el efecto de museo, es importante establecer un diálogo con el entorno que los rodea. A veces, nos enamoramos de una obra de arte, pero al llegar a casa nos resulta difícil integrarla en el espacio. En estos casos, es recomendable crear una simbiosis entre estilos y formas con los demás objetos decorativos. Aunque provengan de diferentes culturas o épocas, pueden generar armonía si se combinan de manera adecuada. Además, evita la iluminación cenital y busca fuentes de luz que resalten la belleza de tus cuadros de forma sutil.

4. Cómo combinarlos

A la hora de combinar tus cuadros, es conveniente encontrar una conexión entre ellos. Puede ser la época, el tema o el color. Si no existe un vínculo evidente, puedes buscar elementos como la forma de enmarcarlos o el tamaño para crear una sensación de unidad. Las composiciones simétricas, donde los cuadros se disponen en un cuadrado o un rectángulo, son las más sencillas y armoniosas. Sin embargo, el eclecticismo también puede ser una opción interesante para despertar emociones y sensaciones en el ambiente.

5. Otros lugares para exponerlos

Aunque las paredes son el hábitat natural de los cuadros, no debemos limitarnos a colgarlos exclusivamente en ellas. Si una obra de arte tiene suficiente fuerza visual y despierta emociones, puede ser exhibida en otros lugares de la casa. Puedes apoyarlos en el suelo, colocarlos en estanterías, sobre muebles, en pedestales e incluso en el techo. Estas ubicaciones alternativas pueden agregar un toque de originalidad y dinamismo a la decoración de tu hogar.

6. Planificar el área a decorar

Antes de comenzar a colgar tus cuadros, es fundamental planificar el área que deseas decorar. ¿Quieres colocar un solo cuadro o una composición de varios? Tomar esta decisión te ayudará a evitar errores y asegurarte de que el resultado final sea satisfactorio. Si planeas añadir más cuadros en el futuro, es importante tenerlo en cuenta desde el principio para que la disposición sea coherente y equilibrada.

7. Marcar bien la línea imaginaria

La altura a la que debes colgar tus cuadros es crucial para lograr una apariencia estética. La recomendación general es colocarlos a una altura de aproximadamente 1,60-1,70 metros del suelo, ya que es la altura a la que se encuentran los ojos del observador. Marcar una línea imaginaria a esta altura te servirá como guía para asegurarte de que los cuadros estén bien posicionados visualmente. Si los cuelgas demasiado alto, darán la sensación de estar flotando y si los cuelgas demasiado bajo, podrían resultar incómodos de observar.

8. Haz tu composición primero en papel

Antes de hacer agujeros en la pared, te recomendamos realizar una composición previa con papel. Esta técnica te permitirá experimentar y visualizar diferentes disposiciones de los cuadros sin necesidad de realizar perforaciones definitivas. Traza una línea imaginaria que cruce todos los cuadros y utilízala como guía para crear la disposición deseada. De esta manera, podrás modificar y ajustar la composición sin dañar la pared.

9. Escoge un mueble como referencia

Si deseas decorar una zona específica con cuadros, como sobre una chimenea, un aparador o encima del sofá, es recomendable tener en cuenta las dimensiones del mueble. Puedes optar por encajar la composición de cuadros dentro de los límites del mueble o dejar que los cuadros sobresalgan por ambos lados en la misma medida para crear un efecto centrado y equilibrado. La elección dependerá del estilo y la estética que desees lograr en tu espacio.

10. Cómo integrarlos en la decoración

Cuando colocas cuadros en tu hogar, no es necesario que combinen perfectamente con la decoración existente, pero es importante que mantengan cierta coherencia. Puedes jugar con la armonía y el contraste visual, eligiendo elementos decorativos antiguos o modernos según tus preferencias. Por ejemplo, puedes combinar una obra actual con un elemento decorativo antiguo para crear un contraste llamativo. Además, experimenta con diferentes estilos de enmarcado y tamaños para lograr el equilibrio adecuado en función del espacio que deseas crear.

11. Delimitando una zona

Los cuadros no necesariamente deben ser la pieza principal de la decoración, pero pueden desempeñar un papel protagonista al delimitar una zona específica de tu hogar. Por ejemplo, puedes utilizar cuadros para crear un ambiente acogedor en un pasillo o para destacar una zona de lectura en la sala de estar. Al elegir los cuadros y su disposición, considera el tamaño y la forma del espacio para lograr una delimitación clara y estéticamente agradable.

12. Inspiración y creatividad

Finalmente, recuerda que la decoración con cuadros es una oportunidad para expresar tu estilo, personalidad y creatividad. No tengas miedo de experimentar y combinar diferentes estilos, colores y formas. La decoración con cuadros puede ser una forma única de agregar un toque artístico y personalizado a tu hogar. ¡Deja volar tu imaginación y disfruta del proceso de colgar tus cuadros!

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