Salud

7 síntomas relacionados con el estrés que van deteriorando tu salud

Llevar un ritmo de vida muy agitado generalmente va de la mano con el estrés. Tristemente, estamos muy acostumbrados a vivir con él, tanto que ya casi ni le prestamos atención. Sin embargo, existe un momento en el que el cuerpo comienza a “rebelarse” contra nuestro estado emocional y mental, desencadenando varios efectos secundarios no deseados.

Existen muchos signos, tanto físicos como mentales, que indican que el estrés nos está consumiendo por dentro, a pesar de que tratemos de controlarlo. A continuación, te contaremos cómo se manifiesta físicamente.

Aparición de acné en el cuerpo.

Primeramente afecta al rostro, ya que muchas veces en un estado de ansiedad solemos tocarnos la cara teniendo las manos sucias. Aunque, también pueden aparecer en la espalda y alrededor del cuello.

Caída del cabello.

Cuando el periodo de estrés es muy largo o tu crisis nerviosa es muy intensa, se pueden generar cambios en los folículos pilosos. Además, llevar una alimentación desequilibrada y tener una mala circulación sanguínea puede ser otro responsable de la caída del cabello.

Dolores de cabeza.

Algunas de las consecuencias del estrés son la deshidratación, trastornos del sueño, aumento del consumo de dulces, alcohol y comidas aceitosas, aspectos que, por lo general, provocan dolores de cabeza. También es posible que suceda lo contrario: cuanto más se padezca de migraña, mayor será el estrés que se puede generar.

Enfermedades frecuentes.

Especialmente si se trata de resfriados o infecciones, el funcionamiento del sistema inmune se ve afectado ante altos niveles de estrés, ya que este genera un aumento en la cantidad de hormonas liberadas, causando dificultades para que el cuerpo reaccione eficazmente ante los virus, las bacterias y los demás agentes externos que intentan ingresar a nuestro organismo para provocar enfermedades.

Trastornos del tracto gastrointestinal.

Alguno de los efectos de los altos niveles de estrés son la acidez estomacal, el reflujo, la hinchazón, el estreñimiento, la diarrea y el dolor abdominal. Asimismo, en respuesta a esta situación el hígado fabrica azúcar que se transporta directamente a la sangre.

Insomnio.

Muchas veces, debido a la cantidad de estrés por la que se está pasando, es imposible conciliar el sueño, ya sea por pensar mucho sobre la solución de alguna situación, una sensación de ansiedad que impida descansar como se debería o cualquier otro problema que aumente los niveles de preocupación al momento de dormir.

Cambios en el apetito.

En este punto pueden ocurrir 2 cosas: no tener nada de hambre o consumir demasiados alimentos sin saciarse (lo que genera el aumento de la masa corporal). Otra de las consecuencias que sufren las personas con estrés es el cambio repentino de humor, volviéndose muy irritables, deprimidas, tensas o incapaces de mantenerse en calma.

Si llegas a notar alguno de estos síntomas, se recomienda acudir con médico de confianza lo antes posible para obtener el mejor tratamiento para este problema. Entre las sugerencias más comunes, encontramos una alimentación saludable y balanceada, descanso de calidad, practicar algún deporte y evitar las situaciones demasiado estresantes.

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Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.