2 trucos para mantener la ensalada fresca durante más tiempo

A todos nos ha sucedido alguna vez comprar ensalada, quizá incluso en bolsa, y olvidarla en la nevera. Pero hay al menos un par de trucos que pueden ayudarte a no tener que tirarla, evitando el desperdicio de alimentos. Un despilfarro que cada uno de nosotros debería evitar absolutamente.

De hecho, es importante aprender a aprovechar al máximo los alimentos que compramos, convirtiendo así los residuos en un recurso.

Entonces ¿Cómo podemos aprovechar al máximo la vida útil de la ensalada?

El primer consejo para mantener la lechuga fresca es muy importante y sencillo de aplicar. Solo tienes que pasar la lechuga por un poco de agua fresca durante unos segundos, luego envolverla usando un paño de algodón y dejarla dentro de la nevera.

Otro buen consejo para conservar la lechuga y que podría aplicarse también a otros tipos de hortalizas de hoja verde como las acelgas, es dejarlas sin más en la nevera, tal y como se han comprado en el mercado, solo lavando la parte que se va a preparar para consumir, esto claro, siempre y cuando no esté muy sucia de tierra o barro.

El tercer consejo para conservar por más tiempo este alimento consiste en plantar el extremo de la cabeza de la lechuga y cosecharla. Al momento de cosechar la primera cabeza de la lechuga nueva, puedes volver a cosecharla nuevamente y nunca quedarte sin elementos para una ensalada, también ahorrarás en la compra de semillas y siempre tendrás lechuga fresca a la mano.

Pero ¿Qué podemos hacer con esa lechuga que ya ha estado durante días en la nevera y tiene un aspecto extraño?

Cuando se ha guardado por muchos días la lechuga y ya empezaron a aparecer algunas hojas marchitadas y su aspecto ha dejado de ser apetecible, se puede aprovechar el momento para recuperar parte de su aspecto fresco y consistencia. Solo tienes que ponerla en agua fresca durante unos 15 minutos para que las hojas puedan rehidratarse hasta el punto de ser comestibles nuevamente.

Algo que muchas personas suelen ignorar es la importancia de alejar la lechuga tanto como sea posible de las frutas que desprenden un gas llamado etileno, algunos alimentos en los que está presente son los plátanos, las manzanas o los tomates, ya que este gas acelera su deterioro. De hecho, es mejor alejar todas las frutas de las hortalizas.

Con respecto a la lechuga que viene lista para consumir y en bolsa, esta puede durar más tiempo fresca siempre y cuando no se abra, pero su tiempo máximo de conserva una vez abierta es muy corto, solo harán falta dos o tres días para que se eche a perder por completo si no se ha consumido.

Por último, ten en cuenta que la lechuga que ya viene preparada, cortada y limpia, puede mantenerse sin abrir hasta 7 días, pero debe mantenerse refrigerada entre los tres o cuatro grados hasta que se vaya a consumir.