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No tires el hueso del aguacate: aquí tienes cómo reutilizarlo

El aguacate tiene un perfil nutricional único: 100 gramos de aguacate aportan unas 160 calorías y la presencia de fibra, grasas buenas, vitaminas del grupo B, vitamina K, potasio, vitamina E y vitamina C, confieren al aguacate excelentes propiedades para la salud y su consumo se asocia a varios efectos beneficiosos como la reducción del riesgo cardiovascular, el aumento de la sensación de saciedad que provoca la pérdida de peso y el aumento de la fertilidad.

Tiene propiedades aromáticas y digestivas y ayuda a combatir la disentería, siendo un excelente astringente. Excelente fuente de calcio y potasio, el aguacate también contiene grandes cantidades de fibra y grasas monoinsaturadas, que ayudan a combatir la diabetes.

Cuando se come, se suele tirar el hueso del interior. Bueno, eso no es algo bueno. La semilla del aguacate se puede utilizar de muchas maneras diferentes.

Hueso de aguacate: ¿es comestible? ¿Cómo se puede utilizar en la cocina?

La respuesta es sí: el hueso del aguacate es comestible. Para utilizarlo en la cocina, primero hay que quitarle la piel, lavarlo con agua corriente y dejarlo secar durante un día.

En este punto, puedes empezar a rallarlo. Se pueden utilizar molinillos de café y potentes batidoras para reducirlo a polvo. La semilla o hueso de aguacate se puede esparcir en varios platos: ensaladas mixtas, así como sopas, yogures y gachas, los grandes clásicos del desayuno. Importante: para hacerlo más sabroso, se puede tostar durante unos minutos antes de rallarlo.

Podríamos seguir enumerando las formas de utilizar el hueso de aguacate en la cocina. Una de esas formas es preparar una infusión. Basta con un máximo de 15 minutos para preparar una bebida caliente que es un valioso remedio para los problemas intestinales.

Por otro lado, cabe destacar que la semilla del aguacate se caracteriza por la presencia de flavonoles, antioxidantes de la clase de los flavonoides, entre los que podemos incluir la quercetina y el kaempferol. Recordemos también que, al hablar de las razones por las que vale la pena no tirar el hueso del aguacate, encontramos la presencia de fibras insolubles, nutrientes cruciales para inhibir no sólo la absorción del colesterol, sino también la de los azúcares, con beneficios concretos relacionados con la prevención de la diabetes.

El hueso o semilla de aguacate puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, con verdaderos beneficios para la salud del corazón. Los antioxidantes también son dignos de mención. Si crees que el hueso del aguacate no es rico en nutrientes, recuerda que contiene el 70% de los antioxidantes que se encuentran en la fruta entera.