5 recomendaciones para blanquear los dientes de forma natural

Para blanquear los dientes, no es necesario utilizar productos químicos abrasivos que puedan dañar el esmalte. Además del clásico bicarbonato de sodio, aquí tienes 5 consejos de abuela para blanquear tus dientes en casa y sin riesgos.

El esmalte asegura la correcta masticación de los alimentos y protege los dientes de las agresiones externas (calor, frío, acidez, presión). Aunque la principal causa de la erosión dental es el envejecimiento, la dieta también es un factor. El esmalte es ligeramente poroso y se llena con lo que comemos. Por eso, cuando masticamos alimentos muy coloreados (frutos rojos, chocolate), nuestros dientes adquieren rápidamente un color más oscuro. Un simple cepillado es suficiente para hacerla desaparecer.

Pero ciertos alimentos (salsas, dulces) y ciertas bebidas (café, té) manchan mucho más los dientes, dándoles un color amarillento o marrón apagado con el tiempo. Para devolver el brillo, la vitalidad y la blancura a los dientes, existen remedios naturales mucho menos abrasivos que el uso de productos químicos dentales.

Sal marina

Al igual que el bicarbonato, la sal marina es abrasiva y elimina las manchas dentales de forma natural. Gracias a su alto contenido en yodo, la sal marina también tiene propiedades antisépticas y antifúngicas.

¿Cómo se utiliza? Mezcla sal marina gruesa con agua tibia y sumerge tu cepillo de dientes en ella. Cepíllate los dientes de 2 a 3 veces por semana de esta manera.

El limón

El bicarbonato de sodio y el limón son la fórmula mágica para conseguir unos dientes blancos. Gracias a su acidez, el limón hace que los dientes sean más blancos y brillantes. Gracias a la vitamina C que contiene, también fortalece y limpia las encías.

¿Cómo se utiliza? Puedes cepillarte los dientes con un poco de zumo de limón recién exprimido y aclarar con agua limpia. Para una cura blanqueadora, pon una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio (50 a 75 gr) en el zumo de medio limón. Cepíllate los dientes con esta pasta dos o tres veces al mes, no más, para no dañar el esmalte.

Pasta de fresa

Probablemente el consejo más delicioso. Las fresas contienen ácido málico, un compuesto que actúa como agente blanqueador natural y tiene propiedades antimanchas.

¿Cómo se hace? Tritura una fresa madura y mézclala con bicarbonato de sodio hasta obtener una pasta. Aplique la pasta sobre los dientes y déjela durante 20 minutos, después aclare. La acidez de las fresas se reduce con la soda. Cepíllate los dientes media hora después para eliminar el azúcar que contiene naturalmente la fruta.

Carbón vegetal

El carbón vegetal se obtiene mediante la carbonización de diversas variedades de madera. Se utiliza desde hace miles de años para blanquear los dientes, como en la India, y no es perjudicial para la salud.

¿Cómo se hace? Añade un poco de carbón vegetal en polvo a tu pasta de dientes. También puedes empapar un bastoncillo de algodón con agua y echar un poco de carbón vegetal en polvo. A continuación, frota los dientes e insiste en cualquier mancha. Luego, enjuague.

Aceite del árbol de té

Además de sus virtudes antibacterianas, higienizantes y antifúngicas, el aceite esencial de árbol de té contiene agentes blanqueadores activos.

¿Cómo se utiliza? Aplique unas gotas directamente a su pasta de dientes y cepíllese los dientes como de costumbre. Utilizar una vez a la semana como máximo para preservar el esmalte de los dientes.

¿Conoces algún otro consejo?

 

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