5 tips para evitar que lavar tu ropa afecte tu salud

Parece poco creíble que una tarea como lavar la ropa pueda perjudicar la salud. Pero realmente es así. Y es que el simple hecho de usar la lavadora podría conllevar a una variedad de problemas para el organismo. Según datos de algunas investigaciones, el lavado puede ser el causante de algunas enfermedades comunes.

¿Por qué la lavadora es una fuente de microbios?

La ropa, las sábanas, así como otros tipos de textiles que se utilizan a diario, son los principales receptores de una gran cantidad de microorganismos que se perciben tanto del entorno como de ti mismo. Por ello, al colocar estas piezas dentro de la lavadora, sumado a las condiciones de humedad, se podrían propagar algunas enfermedades.

Sin embargo, no debes preocuparte, ya que esta misma investigación ha permitido a los expertos dar una serie de tips o consejos para evitar que las personas se contagien de enfermedades al lavar su ropa.

1.      Usa jabones neutros y sin olor

La alta cantidad de químicos que usan los jabones y detergentes de olor puede afectar  la salud de personas con problemas respiratorios o en la piel. Los residuos de estos detergentes en la lavadora colaboran a la proliferación de microorganismos si no se le hace mantenimiento regular. Por ello, se recomienda retirar los residuos de tela tras cada lavado y al terminar hacer un lavado sin ropa con jabón lavaplatos, dado que este tiene propiedades antibacteriales.

2.      Lava la ropa interior aparte

En las zonas intimas se almacenan muchos microorganismos y la cantidad puede variar dependiendo de la higiene personal de cada quien. Así que si lavas todo junto, los microorganismos se pueden propagar hacia la ropa que usamos y causarnos incomodas afecciones.

3.      Usa agua caliente para lavar toallas y sábanas

Estos implementos son los principales receptores de diferentes microrganismos como los ácaros; también son una gran base para el apostamiento de polvo. Por lo tanto se recomienda lavarlas aparte a una temperatura de 70°C para así destruir todos los  microorganismos que pudieran estar en la tela.

4.      Ventila el área de lavado

Esta debe mantenerse seca y con ventilación regular para evitar que la humedad pueda afectar negativamente al aparato o alguna estructura. La humedad puede causar óxido y promover la proliferación de moho. Sucede lo mismo con la secadora. Las altas temperaturas en combinación con la humedad pueden acelerar la reproducción de microrganismos.

5.      Deja las puertas de la lavadora abiertas al terminar

Permite que el aparato pueda respirar para evitar la proliferación de microbios u otros agentes que puedan afectar la salud del entorno. Mantén abierta tanto la compuerta de la lavadora como la ventana y puerta del cuarto de lavado después de realizar el mantenimiento de limpieza.

Si tienes en consideración estas recomendaciones podrás hacer que el proceso de lavado sea mucho más seguro para ti y para quienes viven en casa.