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5 trucos en la cocina para eliminar los gases intestinales

Desde la correcta cocción hasta el uso de hierbas, los secretos del experto para reducir los gases intestinales.

El meteorismo intestinal

El meteorismo es un trastorno caracterizado por la dilatación del abdomen debido a la presencia de cantidades excesivas de gas en el aparato digestivo y puede ir acompañado de otros síntomas como tensión, dolor y gorgoteo. Es una condición bastante embarazosa, especialmente cuando los gases se escapan y adquieren un mal olor.

¿Pero por qué se desarrolla y cómo combatirlo? el Dr. Stefano Erzegovesi, jefe del Centro de Trastornos Alimentarios del Hospital San Raffaele de Milán, psiquiatra y nutricionista, enseña a explotar el poder de las plantas, conociendo su diversidad, fitoquímicos específicos, dosis, cocción, para descubrir el maravilloso ecosistema formado por cuerpo, mente y microbiota.

Las causas

El experto explica que la emisión de gases intestinales, «se genera cuando un intestino disbiótico, por lo tanto afectado, está poblado principalmente por bacterias putrefactas. Las bacterias putrefactas, nada amigas de nuestra salud, prosperan con una dieta demasiado rica en carbohidratos refinados, grasas y proteínas animales, y producen sustancias tóxicas de diversa índole: sulfuro de hidrógeno (lo mismo que los frascos apestosos), metano (el mismo que hace andar a los coches), mercaptanos, aminas biógenas como la putrescina, la cadaverina y otros nombres no recomendados.

En otros casos, sin embargo, la emisión de gas no huele mal y para eliminarlos basta con seguir los sencillos pasos que se enumeran a continuación en la preparación de los alimentos.

5 consejos para contrarrestar el meteorismo

  1. Correcto corte de los alimentos

Los vegetales cortados en grandes trozos llegan parcialmente indigeridos al colon. Entonces córtelas en pequeños trozos o, si es muy sensible, rállelas o mézclelas.

  1. Gradualidad y cantidad correcta

Especialmente para las legumbres, si no estamos acostumbrados a comerlas a menudo, empecemos con 1-2 cucharadas de legumbres cocidas, para añadirlas al arroz o a la sopa, una vez a la semana. Luego aumentamos de 1 a 2 cucharadas un día más a la semana, hasta cubrir los 7 días de la semana. La misma gradualidad se aplica, en menor medida, a los cereales y las hortalizas integrales, prestando siempre atención a la cantidad. «Nuestro intestino no es el de los rumiantes y tiene una capacidad limitada, por lo que basta con un bol -explica el experto- o medio plato, lleno de verduras coloridas y variadas de temporada».

  1. Masticar

El consejo es masticar un bocado durante al menos 30 segundos. Esto también le permitirá captar mejor y siempre diferentes tonos de sabor.

  1. Buena coción

Los cereales integrales y, aún más, las legumbres, deben cocinarse bien y no comerse nunca al dente, mejor si se cocinan con una olla a presión.

  1. Uso de especias y hierbas

«Prácticamente todas las especias y hierbas tienen propiedades antifermentativas y antipurificantes, por lo que son enemigos declarados de los olores», dice el Dr. Erzegovesi. «Añádelos con moderación a tus platos (pequeñas cantidades son suficientes, de lo contrario su sabor será mortal), mejor crudos si son hierbas frescas, mejor cocinados si son hierbas o especias secas. Si prefieres sentir el sabor puro de lo que comes, también puedes añadirlos a un té o infusión (por ejemplo, algunos clavos, un trozo de anís estrellado o una cucharadita de semillas de hinojo en un litro de agua hirviendo para el té).

Un último consejo: «Evita mezclar legumbres con proteínas animales, como judías con corteza de cerdo o habas frescas con salami. Es mucho mejor combinar las legumbres con granos enteros, como el arroz y las lentejas o la pasta y los garbanzos», concluye el experto.

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