6 errores en el gimnasio que te impiden la pérdida de peso

Acompañada de una dieta equilibrada, el ejercicio frecuente es una de las mejores estrategias para mantenerse saludable y bajar de peso . Además, dependiendo del sistema de entrenamiento elegido, el ejercicio también crea más masa muscular, lo cual es muy beneficioso en términos de pérdida de peso, ya que hace que el tejido muscular quema más calorías que grasa, aun cuando el cuerpo se encuentra en reposo.

Sin embargo, algunas personas no pueden perder peso tan rápidamente como quisieran o deberían. ¿Por qué sucede esto? ¿Es culpa de la dieta o no se está haciendo el suficiente ejercicio? Puede ser, pero el problema también puede presentarse por uno de los cuatro errores comunes que descuidamos y que pueden dificultar la pérdida de peso.

Te hidratas usando bebidas energéticas

Debes saber que el agua siempre será la mejor opción para obtener resultados en los entrenamientos, especialmente si solo se entrena para mantener la forma física sin un fin competitivo. Este tipo de bebidas están orientadas a atletas que practican actividades físicas muy intensas y necesitan reponer toda la energía, líquidos y electrolitos posibles. Dicho de otra forma, para entrenamientos más ligeros las bebidas energéticas dificultan el adelgazamiento, ya que son altas en colorantes y azúcar.

Además, tienen un índice glucémico muy alto de carbohidratos, y cuando estos entran en la corriente sanguínea hacen que el cuerpo segregue mucha insulina, una hormona que impide que el cuerpo queme la grasa acumulada. De hecho, a menos que se realice un ejercicio de tipo aeróbico por al menos durante una hora intensiva, no se habrán quemado los carbohidratos suficientes.

Es importante tener en cuenta que esta sustitución de carbohidratos debe ser calculada desde el peso corporal y regulada por un nutricionista. Esto también se aplica en los jugos, el agua de coco y las barras de cereales que algunos consumen después de haber entrenado.

Rutina de entrenamiento sin cambios

Cuando dominamos los ejercicios de nuestra rutina de entrenamiento principal, muchas veces nos cuesta cambiar a otros nuevos. Lo cierto es que si nos mantenemos con la misma rutina mucho tiempo, los músculos se acostumbran a los movimientos y los ejercicios dejan de ser eficaces, por eso siempre se recomienda cambiar los ejercicios cada ciertos días.

Consumo exagerado de calorías después del entrenamiento

Lo que comemos después del entrenamiento es muy importante para pronosticar los resultados, por eso debes tener mucho cuidado con lo que comes para no echar a perder todos los esfuerzos. Por ejemplo, en un escenario normal, después de entrenar durante unos minutos podemos notar en nuestro medidor que hemos quemado 200 calorías.  Pero luego, al tener mucha hambre, decidimos comer un refrigerio de 300 calorías o más. ¿Cuál es el resultado? No solo estaremos afectando el proceso de recuperación, sino que habremos superado a la cantidad de calorías eliminadas durante el entrenamiento, por lo que habremos perdido nuestros esfuerzos.

Saltarse las comidas

Uno de los principales errores cuando se quiere perder peso y se está poniendo en marcha una rutina de entrenamiento, es saltarse las comidas. Cuando al organismo le falta alimento, este proyecta una serie de señales de alarma que avisan que no se ha ingresado la energía suficiente para el correcto funcionamiento y pone en marcha algo similar a un plan de ahorro de energía que podría ser contraproducente para el futuro, ya que cuando decidamos comer, es muy probable que comamos mucho más y los esfuerzos sean en vano.

Dar demasiada prioridad a los ejercicios aeróbicos para perder peso

Dedicar toda la rutina de entrenamiento a ejercicios cardiovasculares no es una buena decisión, sobre todo teniendo en cuenta que cada sesión dura solo 20 o 30 minutos dependiendo de la intensidad. Ten en cuenta que el entrenamiento con pesas ayuda a aumentar la masa muscular y a incrementar la cantidad de calorías que se van a quemar con el cuerpo en reposo, además de mejorar el rendimiento del metabolismo. Por lo tanto, te recomendamos combinar las rutinas de entrenamiento completas a menos que haya alguna complicación física.

“No quiero sentir dolor”

Nos referimos a aquellas personas a las que no les gusta sentir ninguna molestia física durante o después del ejercicio. Esto puede ser un verdadero problema porque no se permiten alcanzar el mejor nivel de entrenamiento, ya que se ralentiza poco trabajó y se niega al cuerpo la posibilidad aumentar la carga física para progresar con el fin de no generar dolor o hipertrofia.

Está claro que el progreso y la evolución de los entrenamientos deben ir de la mano con un buen estado de salud, los padecimientos previos y la condición física de cada persona juega un papel importante para la pérdida de peso y el bienestar a mediano y largo plazo. Pero no puedes pensar que es posible perder peso solo con un tipo de ejercicio físico específico, especialmente sin dejar caer una gota de sudor o dolor.