7 enfermedades que transmiten los gatos: síntomas y prevención

Si te encuentras leyendo este artículo, es porque seguramente te encantan los gatos. Su curiosa personalidad, hermosas caritas, divertidos juegos… ¡Son fascinantes! Pero ¿conoces las enfermedades que transmiten los gatos?

Los animales en general y las mascotas en particular pueden transmitir infecciones a los seres humanos, especialmente a los niños. Por lo tanto, si se está planteando la posibilidad de tener un gato o ya tiene uno, es importante que sepa cómo proteger a su familia de las infecciones que estos les podría transmitir.

La transmisión de enfermedades de animales a humanos se denomina zoonosis. Es muy importante estar atentos a cualquier anomalía en la salud y el comportamiento de nuestras mascotas. Incluso los gatos, que salen poco de casa, pueden tener enfermedades.

En este artículo te vamos a hablar de las patologías más frecuentes que nos pueden contagiar nuestros amigos felinos. Estas son:

Toxoplasmosis: La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa causada por el parásito Toxoplasma gondii. Afecta mayoritariamente a personas con las defensas bajas o que por ciertas circunstancias son más débiles a nivel inmunológico, como niños, ancianos, embarazadas. El contagio se produce por contacto directo con las heces del animal infectado, o por consumo de carne mal cocinada, por ejemplo, de cerdo. Los primeros signos y síntomas surgen 10 a 20 días después del contagio, siendo los principales: dolor de cabeza, aumento de los ganglios linfáticos en el cuello, manchas rojas en el cuerpo, fiebre y dolor muscular.

Campilobacteriosis: Esta enfermedad la transmite el campylobacter, una bacteria. Se transmiten gato-humano por contacto con las heces del felino. Produce fiebre, enteritis aguda, dolor abdominal, fiebre, náuseas, diarrea.

Rabia: Tal vez esta sea la enfermedad que más te suena de esta lista. La rabia la causa un virus llamado rabdovirus y es mortal en la mayoría de los casos. Es una de las enfermedades que transmiten los gatos y perros cuando muerden o arañan a un humano, entrando el virus en su organismo por la herida abierta. Sus síntomas son: episodios de euforia y de rabia excesivas, paralización muscular gradual, hidrofobia y aerofobia, hiperactividad, excitación, paro cardiorrespiratorio que ocasiona la muerte.

Alergia respiratoria: El pelo de los gatos es una de las principales causas de alergia respiratoria, desencadenando una serie de síntomas como estornudos, hinchazón de los párpados de los ojos, problemas respiratorios e inclusive asma en algunas personas. Por lo que se recomienda que las personas que tienen alergia a los gatos, eviten el contacto y no los tenga en casa.

Toxocariasis: La toxocariasis es una infección causada por un parásito que afecta al gato, el toxocara cati, una lombriz de tierra que acecha en el intestino. Cuando este gusano afecta al ser humano, la enfermedad se llama larva migrans visceral. La infección ocurre al ingerir las heces infectadas por los huevos del parásito. Es una patología peligrosa, ya que el gusano puede moverse a otros órganos del cuerpo, causando ceguera. Sus síntomas son: hígado inflamado, alta temperatura, inflamación de las glándulas linfáticas, tos.

Enfermedad de Lyme: Esta enfermedad la transmiten las garrapatas y sí, también nos la pueden contagiar los gatos a nosotros. Los síntomas de la enfermedad de Lyme son fiebre alta, dolores de cabeza, musculares y articulares, vómitos, agotamiento.

Arañazo de gato: Cuando el gato araña la piel humana puede transmitir una bacteria llamada Bartonella henselae, la cual puede penetrar el organismo y causar una infección en la piel, principalmente en aquellas personas que poseen el sistema inmune comprometido. Esto muy rara vez ocurre en personas que están bien de salud, sin embargo, para prevenirlo se aconseja mantener distancia de los gatos que suelen ser ariscos o que muerden o arañan a las personas.

Recomendaciones para evitar las enfermedades que transmiten los gatos:

  • Llevar el gato al veterinario con regularidad, para que pueda ser vacunado y reciba el tratamiento adecuado.
  • Lavarse las manos con agua y con jabón siempre después de tocar o jugar con el gato.
  • Tener cuidado al manipular las heces del gato, utilizando unos guantes o una bolsa de plástico para recogerlas, para luego depositar la bolsa en la basura debidamente cerrada o botarlas en el inodoro.
  • Cambiar la arena del gato regularmente.
  • Limpiar los sitios donde el gato tiene el hábito de acostarse.
  • Consulta al veterinario cualquier duda que puedas tener.