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7 razones que demuestran que tener gatos es bueno para la salud

Los gatos son animales sorprendentes, y aunque algunos crean que pueden llegar a ser algo distantes, lo cierto es que son animales incondicionales que requieren de mucho amor. Hoy veremos algunos de los beneficios que tiene compartir una vida con ellos.

Sin duda alguna, traer un gato a casa es una decisión que requiere de mucha preparación, porque no solo se trata de tener una mascota para jugar y divertirse, sino que también representa un conjunto de deberes y responsabilidades. Por esa razón, el día de hoy vamos a darte algunos beneficios que te animarán a tener un gato en casa.

1. Se ha demostrado que un gato ayuda a vivir más tiempo y a tener una mejor calidad de vida.

Estos son los resultados obtenidos por diversos estudios orientados a conocer el día a día de personas que viven con animales. Después de diferentes pruebas, se ha comprobado que la compañía de un gato aumenta la esperanza de vida y mejora el estado de ánimo.

Algunas de las características que convierten a los gatos en las mascotas ideales son las siguientes:

Los gatos son animales muy independientes: A diferencia de otras mascotas como los perros o las aves, los gatos aprenden a cumplir varias de sus necesidades. De hecho, un gato no necesita ser sacado a pasear, solamente comen cuando tienen hambre y no son un motivo de estrés sí se tiene que pasar todo el día fuera de casa, ya que solo necesitan de un arenero limpio, suficiente comida y agua limpia.

Los gatos son uno de los animales más higiénicos: Así es, estas mascotas son de los acompañantes más limpios que hay. Si bien es cierto que de vez en cuando necesitan de un baño o un cepillado, por lo general los gatos se caracterizan por mantenerse limpios, y esto es algo que ellos mismos buscan mantener, evitando meterse en sitios que los puedan ensuciar.

De hecho, es común encontrar casos en los que los gatos no usan su arenero por qué no está limpio, motivo por el que buscan otro sitio para hacer sus necesidades.

2. La interacción con un gato reduce los niveles de estrés.

Tener un gato para acariciarlo y jugar con él cada día ha demostrado que puede llegar a reducir la producción de la hormona cortisol, la cual es responsable de aumentar los niveles de estrés. Por otro lado, desde hace tiempo se viene estudiando la posibilidad de que el sonido producido por un gato cuando ronronea causa en nuestro organismo un incremento de las ondas cerebrales Theta. Estas ondas son las responsables de inducir en el cuerpo el estado de calma y relajación.

3. El ronroneo de los gatos tiene propiedades sanadoras para los humanos.

Como ya mencionamos antes, no son pocos los estudios que han señalado el poder de los ronroneos gatunos para inducir un estado de calma, pero, su poder va mucho más allá, ya que la interacción con los gatos ha demostrado ser útil en los procesos de recuperación con pacientes que han sido operados o que tienen problemas del corazón o hipertensión.

Según los expertos, el ronroneo de un gato es producido a una frecuencia sonora que nos ayuda a relajarnos, actuando como un vasodilatador, reduciendo la probabilidad de pasar por accidentes cardiovasculares. Además, todo parece indicar que esta vibración sonora también puede estimular el funcionamiento de los tejidos, especialmente de tendones y músculos.

4. Los gatos ayudan a prevenir alergias e infecciones en los niños.

Estudios recientes han confirmado que el contacto frecuente con mascotas ayuda a fortalecer el sistema inmunológico de los niños, haciéndolos menos propensos a padecer complicaciones, especialmente en las vías respiratorias. Por otro lado, si se expone a los más pequeños a los agentes alérgenos de los gatos, se volverán menos propensos a desarrollar alergias en un futuro.

5. Los gatos y sus beneficios psicológicos.

Un gran número de estudios han demostrado que tener un gato en casa es especialmente beneficioso para la salud psicológica de los niños y ancianos.

Para el caso de los niños, se ha demostrado que estimulan el sentido de la responsabilidad, la capacidad de memoria y el estado de concentración, dicho de otro modo, tener una mascota ayudar a que los más pequeños desarrollen hábitos para mantener en óptimas condiciones al gato mientras reconocen la importancia de distintos valores y tareas.

Por otro lado, en los ancianos tener un gato se convierte en un antidepresivo natural. Las mascotas tienen la capacidad de neutralizar el sentimiento de inutilidad y soledad de muchas personas, especialmente cuando llegan a la tercera edad o se jubilan, ya que tienen que hacerse cargo de ellos y sus necesidades.

6. La autoestima y el contacto con los gatos.

El amor de las mascotas es de lo más puro que existe,  no están interesados en nuestro aspecto físico o en los gustos que tengamos. Pues bien, un grupo de investigadores estadounidenses llegaron a la conclusión de que las personas que tenían gatos y/o perros contaban con una mayor autoestima, eran más sociables y asumían los problemas con mayor tranquilidad.

7. Los gatos ayudan a dormir mejor.

Estos animales se caracterizan por ser independientes, pero eso no quiere decir que no requieran del cariño de sus dueños. Cuando un gato viene a ti para dormir acompañado, quiere decir que eres importante para él y que confía lo suficiente como para encomendarte su descanso.