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8 restos de comida que pueden enfermarte

Las sobras de la cena pueden ser un salvavidas cuando se necesita un almuerzo caliente y listo. Pero seguro que te lo pensarás dos veces antes de recalentar esa comida.

Huevos.

Los huevos casi siempre traen escondidos la bacteria de la salmonela. Estos suelen cocinarse a fuego lento durante poco tiempo, lo que no mata las bacterias, y dejarlos a temperatura ambiente, aunque sea por unos minutos, es la forma más segura de que el índice de bacterias alcance niveles perjudiciales. Además, como los huevos saben mejor recién preparados y no tardan demasiado en cocinarse, es mejor no guardarlos.

Remolacha.

Se ha demostrado que el óxido nítrico de estas hortalizas es muy útil para ganar energía en los entrenamientos y reducir la presión arterial. Pero este mismo elemento reacciona negativamente ante el calor. Cuando los alimentos ricos en nitratos se cocinan, no se refrigeran adecuadamente y luego se recalientan, estos pueden convertirse en nitritos y luego en nitrosaminas, considerada una sustancia cancerígena.

Patatas.

Las patatas parecen un alimento firme y resistente, pero sufre del mismo destino que los huevos cuando se dejan enfriar demasiado tiempo a temperatura ambiente. Esta exposición puede promover el crecimiento de Clostridium botulinum, bacteria responsable del botulismo. De hecho, las patatas grandes cocinadas en papel de aluminio corren mayor riesgo, ya que se crea un entorno con poco oxígeno que favorece el crecimiento de la bacteria, y, recalentar las patatas durante 30 o 60 segundos (sin papel de aluminio) no es suficiente para matar las bacterias que enferman nuestro sistema.

Espinacas.

Igual que con la remolacha, las espinacas son ricas en nitratos. Para evitar que los nitratos de este alimento de hoja verde se conviertan en nitrosaminas potencialmente cancerígenas, es mejor opción servir las espinacas crudas o ligeramente salteadas. También es importante tener en cuenta que los nitritos, resultado de calentar los alimentos ricos en nitratos, son altamente perjudiciales para los bebés menores de seis meses, por lo que no se recomienda calentarlas.

Leche materna.

Aunque sea 100% natural y uno de los alimentos más sanos que puedes darle a tu bebé, recalentarla es lo peor que puedes hacer. Los bebés contaminan el biberón cuando maman y la leche puede convertirse en un gran caldo de cultivo para las bacterias de su saliva. Y no, calentar la leche materna en el microondas no elimina estas bacterias y pueden alterar algo más que el sistema digestivo del bebé.

Arroz.

En la década de 1970, varios casos de intoxicación alimentaria relacionados con el arroz frito de los restaurantes chinos hicieron que se tomara conciencia de la presencia de un microorganismo llamado Bacillus cereus en el arroz y que prospera a temperatura ambiente.

Aun así, esto no significa que haya que tirar todas las sobras del restaurante, solo asegúrate de poner el arroz rápidamente en la nevera. Las normas de seguridad alimentaria recomiendan mantener los alimentos calientes (a más de 140°F) o fríos (a 40°F o menos) si no se van a consumir en un periodo de dos horas.

Pollo.

Al igual que los huevos, el pollo contiene salmonela. El tiempo, combinado con las bajas temperaturas, es la mejor manera de enfermar cuando las bacterias proliferan durante la cocción. La mejor manera de evitar enfermar es asegurarse de que la temperatura interna de la carne alcance los 165⁰F. Dado que no todos los microondas calientan por igual o a la misma temperatura, dale la vuelta al pollo y asegúrate de que se cocine completamente y no lo recalientes más de una vez.

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