8 señales de que tu hombre es también tu mejor amigo

Cuando nuestro hombre es también nuestro mejor amigo, se genera una mezcla mágica y maravillosa. Estas 8 señales indican que tu hombre es todo esto.

La amistad entre el hombre y la mujer dentro de la pareja debería ser una prerrogativa. Compartir la vida con una persona que es a la vez amigo y amante es maravilloso, además de la complicidad y la risa que nos hacen enamorarnos cada día hay un componente atractivo, una mezcla única. Descubre las 8 señales que indican que has encontrado a tu mejor amigo.

Pareja: cuando las parejas comparten el amor y la amistad

El tema de la amistad entre hombres y mujeres se ha discutido durante mucho tiempo, hay quienes creen que puede existir y quienes no, cuando se trata de dos compañeros las cosas cambian. A menudo la frontera entre la amistad y el amor es muy pequeña y en la relación, la pareja es también nuestro mejor amigo, con él compartimos risas, secretos, consejos, buenos momentos, complicidad… y esto es sin duda una gran ventaja.

Cuando nuestra pareja es también nuestro mejor amigo nos sentimos más completos, satisfechos, eso sucede. Sentimos que hemos encontrado a la persona adecuada cuando quien está a nuestro lado nos entiende y acepta por lo que somos, nos apoya y nos anima a mejorar, sentimientos típicos de las relaciones de amistad.

Así que para una mujer tener una pareja perfecta significa no sólo encontrar un marido cariñoso y un gran padre, sino también su mejor amigo. La amistad es un componente esencial de la gran unión que llamamos… ¡amor!

Cuanto más completo es nuestro hombre más lo amamos, la mezcla ideal se obtiene cuando él representa todo para nosotros: nuestro amante que nos hace arder de pasión, nuestro entrenador motivacional que nos ayuda a llegar siempre a la mejor parte de nosotros mismos, nuestro cachorro, la persona que libera nuestra dulzura y nos hace romper todas las barreras y ceder a los mimos, nuestro ángel guardián que nos advierte del peligro poniendo su ojo vigilante a nuestro favor, ¡en definitiva nuestro mejor amigo!

La prueba de que tu hombre es también tu mejor amigo está en estas 8 señales…

  1. Hablan durante horas

El tema no es importante, la actualidad, el cansancio, el tiempo, la música, nuestra relación, nuestra infancia, nuestros sueños, nuestras esperanzas… los temas pueden ser los más diversos, es el placer y la armonía que surge de la charla lo que marca la diferencia. Y después de esa charla nos sentimos mucho mejor.

  1. Las barreras de la intimidad

Al principio de una relación la atracción juega un papel crucial, siempre estamos entrelazados y nunca nos cansamos de hacer el amor. En un cierto punto las cosas cambian, vemos una disminución en la frecuencia de las relaciones, sin embargo el amor sigue ahí y es aún más fuerte.

  1. Cultivar la dulce locura

Cuando están juntos y se dejan llevar y tienen ganas de reír, puede pasar cualquier cosa: una pelea de cosquillas, bromas, perseguirse, el amor nos hace tremendamente jóvenes y nos da ganas de vivir el entusiasmo y la fantasía.

  1. Habla tu propio idioma

Inevitable cuando la complicidad es alta, ocurren cosas increíbles. A menudo una pareja puede entenderse inventando palabras que definen algo perfectamente, mezclando términos y acuñando otros nuevos, la lista está siempre actualizada y es divertidísima. El nivel más alto de comunicación con las palabras es sólo para entenderse con una simple mirada.

  1. Te sientes seguro

Tu vida con él es tranquilizadora, tu casa es el refugio donde atracar, donde el mundo exterior ya no importa, donde puedes despojarte de todo, ser tú misma y ser perfecta para los demás.

  1. Hacer chistes estúpidos

Nadie puede entenderte si no eres tú mismo, el amor a veces te hace estúpido y sin embargo te hace sentir bien.

  1. Se apoyan mutuamente

No hay mejor entrenador motivacional que el que actúa por nuestro bien cegado por el amor que siente por nosotros, el que siempre puede encontrar el camino correcto y las palabras adecuadas para animarnos a dar lo mejor de nosotros y mostrar al mundo nuestro potencial.

  1. Tenemos grandes secretos

Sabemos cosas del otro que nadie sabe, ya sea porque nos las confió o porque las vivimos juntos. Experiencias únicas como el comportamiento absurdo que hemos tenido mientras estábamos borrachos o por miedo repentino. Cosas que usamos para chantajearnos amigablemente cuando queremos concesiones de él… cosas que nos hacen reír cada vez que pensamos.