9 reglas de oro para perder peso de forma saludable

Antes de empezar, lo primero que debes tener en cuenta es dejar el consumo de azúcar, las calorías y los alimentos procesados. Debes saber que perder kilos es de lo más saludable para el cuerpo, pero ayunar o eliminar ciertos alimentos no es del todo correcto. Una dieta saludable y rutinas de ejercicio te ayudarán a mantenerte en forma, por lo que hoy veremos 9 consejos importantes para perder peso sin fallar en el intento.

Evita las dietas demasiado estrictas.

Perder peso demasiado rápido es a menudo contraproducente, ya que tan pronto como se deja la dieta se recuperan todos los kilos perdidos e incluso con algunos kilos extra. Por lo tanto, es importante preferir hábitos alimenticios saludables que hagan que se pierda peso de forma lenta y gradual sin tener que pasar por sacrificios excesivos que son difíciles de mantener a largo plazo.

Debes beber al menos dos litros de agua por día.

Hidratarse bien es fundamental para sentirse bien y bajar de peso, el agua es sin duda uno de los aliados más eficaces para todo tipo de dietas. Beber agua purifica el cuerpo, elimina el exceso de líquidos y controla la sensación de hambre llenando el estómago sin agregar calorías.

No tienes que revisar tu peso todos los días.

No hace falta, solo tiene que ser un máximo dos veces a la semana. Ten en cuenta que hay muchos factores que afectan a tu peso como puede ser el funcionamiento del intestino o la cantidad de líquidos ingeridos y retenidos. Si te pesas una o dos veces a la semana puedes obtener mejores resultados sobre la evolución de tu dieta sin desanimarte por los pequeños cambios diarios de peso los cuales son naturales y fisiológicas.

Elige el consumo de grasas buenas.

No tienes que eliminar todas las grasas para tener una dieta sana y funcional. Puedes limitar las grasas animales como la mantequilla, el consumo de carnes rojas y optar por las grasas de origen vegetal presentes en el aceite de oliva y muchos más. Pero, también en cantidades moderadas.

No hace falta que elimines algunos alimentos.

Para una dieta bien equilibrada, no tienes por qué privarte completamente de algún alimento o alimentos. Es mejor ir reduciendo las dosis y comer un poco de todo tratando de alternar su consumo tanto como sea posible.

No te saltes ninguna comida.

Saltarse comidas es absolutamente contraproducente, cuando no se come durante varias horas, nuestro cuerpo pasa por hambruna reteniendo todo lo que se ingiere después para hacer frente a la escasez de alimentos y ralentizando el metabolismo.

Lo ideal es comer tres comidas al día con dos refrigerios, uno a media mañana y otro a media tarde para evitar los ataques de hambre y mantener el metabolismo siempre activo.

Realizar actividad física con frecuencia.

El ejercicio frecuente es vital para mantenerse sano y perder peso rápidamente. Basta con una caminata de cuarenta minutos a un ritmo rápido para quemar hasta 250 calorías, así que vas a notar resultados rápidamente.

Es mejor comer verduras que frutas.

Las frutas y las verduras protagonizan muchas dietas, pero es importante marcar una diferencia entre ambas. Las verduras suelen ser bajas en calorías, ricas en agua y fibra las cuales estimulan la sensación de saciedad y ayudan al proceso digestivo. Por otro lado, las frutas son ricas en azúcar, por lo que deben comerse moderadamente. Te aconsejamos elegir frutas menos calóricas como sandías, fresas o piñas y aumentar el consumo de verduras.

Limita el consumo de dulces, licores y bebidas azucaradas.

Bebidas ricas en azúcares y calorías sin contenido de nutrientes, los dulces, el alcohol y los licores son los únicos alimentos que están completamente prohibidos. Además, ten en cuenta que son perjudiciales para el hígado y afectan el funcionamiento del cuerpo en general.