Salud

9 reglas de un experto para elegir las gafas de sol adecuadas y proteger tus ojos

El calor y el sol pueden causar o acelerar enfermedades oculares. Un experto explica cómo proteger la vista en todas las edades.

La exposición prolongada a los rayos ultravioleta, el calor y las condiciones climáticas típicas del período de verano (mar, sal y ver el sol) pueden causar lesiones oculares graves.

Pueden causar o acelerar enfermedades como cataratas, degeneración macular (maculopatía) y pterigio (crecimiento anormal de la membrana que cubre el ojo). Además, sin protección adecuada, pueden ocurrir episodios de ojo seco y conjuntiva dolorosa e inflamación corneal (queratoconjuntivitis actínica), debido a la radiación solar.

Para limitar el efecto de los agentes atmosféricos y prevenir el enrojecimiento de los ojos y las infecciones, es recomendable evitar el uso de lentes de contacto. » La salinidad del agua de mar altera la ósmosis y tiende a secar los lentes de contacto, perdiendo así sus características esenciales. Además, puede exponerse más fácilmente a las infecciones, transmitidas por el propio lente, si no se trata adecuadamente después del baño. Incluso el viento y las altas temperaturas, que alteran la estructura de la película lagrimal, pueden interferir con los lentes de contacto, reduciendo su tolerabilidad. Las lágrimas artificiales, si se usan con frecuencia, pueden ayudar a mantener el ojo hidratado», explica el experto.

Gafas de sol para evitar daños

Es fundamental usar gafas de sol, siempre eligiendo los lentes más adecuados según los diferentes factores: tipo de piel, edad, defecto refractivo, condiciones de iluminación y el entorno en el que se utilizan.

El experto recomienda comprar gafas de sol que puedan proteger contra los peligros, que puedan bloquear al menos el 99% de los rayos UVB y el 95% de los rayos UVA, y que contengan información detallada sobre el poder de filtrado en la etiqueta. Son preferibles los lentes de sol polarizados que, además de proteger los ojos al 100% de los rayos UV, permiten una mayor claridad incluso en la distancia, devuelven a los colores una mayor saturación y naturalidad y permiten una mejor percepción de los contrastes.

Los anteojos deben elegirse según la edad.

Los ojos de los niños, hasta los 12 años, son particularmente sensibles a la luz; Para ello es necesario comprar modelos que puedan usarse tanto en el mar como en la montaña, con lentes irrompibles y ópticamente puros, sin imperfecciones. Para proteger la vista, especialmente en niños muy pequeños o que pueden ser intolerantes a los lentes de sol, es preferible usar también sombreros con un visor grande que pueda ayudar al uso de gafas, reduciendo parcialmente y protegiendo los rayos del sol.

Los lentes de espejo, sin embargo, son ideales para los jóvenes, especialmente en las montañas, donde la reflexión de la luz puede ser muy fuerte. Incluso los mayores de 60 años deben seguir algunas precauciones, explica el experto: “En este grupo de edad, el ojo sufre mutaciones debido al envejecimiento. Por este motivo, tanto en sujetos sin defectos visuales como en aquellos operados por cataratas, las lentes fotocrómicas que regulan gradualmente el flujo de luz pueden representar la solución óptima».

Las nueve reglas de oro para todos:

  1. Protección solar desde la primera infancia con lentes de sol certificados y opciones basadas en el uso que se hará y la funcionalidad en cualquier condición climática (sol, viento, días nublados). Estos deben usarse no solo en el mar, sino en todas las situaciones de alto brillo. Las gafas de sol, con filtros de acuerdo con la ley, deben ser usadas por todos para limitar la acción dañina de los rayos ultravioleta (UVA y UVB);
  2. Minimiza la exposición al sol, evitando las horas más calurosas;
  3. Para aquellos que usan lentes de contacto, preste especial atención a los métodos y situaciones de uso;
  4. Use una dosis única de sustitutos de lágrimas sin conservantes para evitar complicaciones desagradables relacionadas con la hiperevaporación de las lágrimas (sequedad ocular) y / o lubricantes a base de ácido hialurónico y calmante, mejor si se trata de dosis únicas sin conservantes, que permiten que la película de lágrimas se reequilibre, o gotas para los ojos con sistemas de filtración por radiación de luz basados en riboflavina;
  5. Beba mucha agua y siga una dieta adecuada (rica en vitaminas y sales minerales) para evitar la deshidratación del cuerpo vítreo e hidratar el ojo desde el interior;
  6. Recuerde usar una protección solar adecuada incluso en los párpados y alrededor de los ojos. Estas son áreas delicadas que deben ser protegidas, así como con gafas de sol, incluso con un protector solar hipoalergénico y sin perfume;
  7. Use gafas de sol adecuadas, deportivas y protectoras para trotar, practicar deportes acuáticos, ciclismo, escalada en roca o senderismo;
  8. Use un sombrero con visera incluso si usa lentes de sol, especialmente en niños;
  9. Identifique los posibles tratamientos farmacológicos en curso o las patologías de la superficie ocular o el uso incorrecto de lentes de contacto que pueden amplificar la sensibilidad a la luz solar y, si es posible, eliminar estas causas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *