Abandona y deja morir a su novia congelada en una montaña de Austria
La historia de Kerstin Gurtner y Thomas Plamberger duele leerla, sobre todo si te gusta la montaña. Una salida que debía ser ilusionante al Grossglockner terminó en tragedia, con Kerstin muerta por congelación cerca de la cima.
El diecinueve de enero de 2025, la pareja austríaca decidió subir el Grossglockner por la arista Stüdlgrat, una ruta alpina famosa y exigente. Thomas tenía más experiencia y, según la investigación, fue quien organizó el viaje y eligió el itinerario.
Salieron más tarde de lo previsto y se adentraron en la parte alta de la montaña ya de noche, con frío extremo que pudo llegar a cerca de veinte grados bajo cero y viento fuerte. Kerstin iba cada vez más cansada, con fatiga avanzada y menos capacidad para reaccionar.
Según los datos del caso, alcanzaron la zona de la cima de madrugada, alrededor de las dos. Thomas decidió bajar para pedir ayuda y dejó a Kerstin en la parte alta, cerca de la cruz del pico. Horas después, los equipos de rescate sólo pudieron recuperar su cuerpo, ya sin vida, congelada cerca de la cumbre.
La ruta Stüdlgrat y por qué era demasiado para una principiante
La arista Stüdlgrat es una ruta clásica del Grossglockner, con pasos de escalada en roca y hielo que se mueven entre los grados II y IV de la escala UIAA. No es un simple sendero; hay tramos expuestos, uso de cuerda, gestión de riesgo continuo.
Las autoridades consideran que esta línea no era adecuada para alguien con tan poca experiencia como Kerstin. La elección de la ruta recae, sobre todo, en la persona más experta, que tiene la responsabilidad de ajustar el plan al nivel real del grupo, y más si actúa, de hecho, como guía.
Errores de planificación que se convirtieron en una cadena de negligencias
La Fiscalía habla de una cadena de fallos y no de un único error aislado. La salida con retraso hizo que la cordada se metiera en terreno técnico de noche, la falta de equipo técnico apropiado como botas más rígidas y crampones adecuados redujo el margen de seguridad, se siguió hacia arriba a pesar del cansancio evidente y del frío intenso, y la decisión final de dejar sola a Kerstin en la parte alta, exhausta y desorientada, cerró esa cadena de negligencias que terminó en tragedia.
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Por qué acusan a Thomas Plamberger de homicidio culposo
El cargo de homicidio culposo grave significa que no se le atribuye intención de matar, sino una falta de cuidado tan seria que la ley la considera delito. Para la Fiscalía de Innsbruck, Thomas no actuó con la diligencia que se espera de alguien más experto en un entorno de alto riesgo.
La acusación sostiene que él creó y mantuvo una situación peligrosa con su forma de planificar y decidir, y que la muerte de Kerstin era un resultado previsible. La defensa, en cambio, habla de un “accidente fatídico”, insiste en que el tiempo empeoró mucho y que él bajó para pedir ayuda, sin otra opción. El juicio está previsto para 2026 y la pena podría llegar hasta tres años de cárcel.
Responsabilidad en la montaña cuando uno sabe más que el otro
Cuando dos personas salen juntas a la montaña y una sabe mucho más, la responsabilidad de esa persona se vuelve más pesada. En este caso, Thomas organizó la excursión, eligió Stüdlgrat y actuó como una especie de guía de su pareja, por eso la justicia analiza con lupa cada decisión que tomó. No se trata de demonizar a nadie, sino de asumir que quien tiene más experiencia debe cuidar, explicar límites y, si hace falta, decir “hasta aquí” aunque el otro quiera seguir.
Lecciones de seguridad en alpinismo que deja el caso de Kerstin Gurtner
El caso de Kerstin no debería quedar sólo como un titular triste. También es un recordatorio de que la seguridad en montaña empieza mucho antes de poner un pie en el sendero. Elegir bien la ruta, revisar el parte meteorológico, chequear el material y hablar con sinceridad sobre el nivel de cada uno reduce muchos riesgos.
Otra lección clave es el cuidado del compañero. En altura, una persona cansada, con frío o bloqueada mentalmente es frágil y necesita apoyo constante, contacto visual, palabras claras y, si es necesario, la decisión firme de bajar juntos.
Que este caso nos invite a revisar nuestras decisiones cuando practicamos deportes de aventura y cuando alguien confía en nosotros para subir a un lugar que no conoce. La responsabilidad compartida, y sobre todo la del más experto, puede ser la diferencia entre un buen recuerdo y una noche que nunca debió suceder.