¿Cuándo no deberíamos exponer nuestra piel a los rayos del sol?
Las vacaciones están por llegar y con ellas el tiempo libre, el cual muchos de nosotros lo aprovechamos estando fuera de nuestro hogar.. No importa cómo te la pases, practicando algún deporte, tumbado en una silla a la orilla del mar o comiendo en la terraza de un restaurante, en todos los casos tendemos a broncearnos un poco, y, por ende, se corre el riesgo de sufrir algunas quemaduras.
Veamos qué es lo que sucede cuando exponemos nuestra piel a los rayos UV durante mucho tiempo.
Nuestro cuerpo toma un mecanismo de defensa contra el sol: El bronceado. Esto se lleva a cabo gracias a las células conocidas como melanocitos, puesto que producen una sustancia llamada melanina. Esta sustancia tiene la funcionalidad de proteger la piel de los rayos del sol. Existen 2 tipos de melanina: la eumelanina y la feomelanina.
La eumelanina: Por lo general, es común en los individuos que tienen el cabello oscuro.
La feomelanina: Está presente en las personas con el color de cabello rojo.
Las personas con el tono de cabello rubio tienen una combinación de estas 2 sustancias.
Al exponernos de forma excesiva al sol, ¿Qué riesgos estamos corriendo?
Exponernos durante mucho tiempo al sol, y sin ningún tipo de protección, es una de las principales causas por las que se desarrollan los llamados carcinomas basales y espinocelulares, estos son tumores de menor medida, es decir, que son tumores menos arriesgados. Todo esto ocurre pese a tener en nuestro cuerpo cantidades de melanina.
Existen otros efectos dañinos que causa la exposición excesiva a los rayos UV, como lo son el envejecimiento prematuro de la piel, con pérdida progresiva de elasticidad e hidratación. En realidad, el sol hace que 2 importantes proteínas se degeneren: el colágeno y la elastina. Estas dos proteínas le dan a nuestra piel elasticidad y soporte. Cuando se degenera, se forman arrugas y líneas de expresión más visibles o el llamado “lobo de mar”. Estos efectos no solo son causados por la alta exposición al sol, sino que también se ve envuelto con infecciones cutáneas, fúngicas y bacterianas.
A muchas personas les gusta broncearse y eso no está mal. Sin embargo, ¿Cómo broncearse sin ningún tipo de riesgo?
- Al comenzar este proceso, siempre se aconseja utilizar protector solar para protegerse de los rayos UV, más aún si las personas son de piel clara, tiene el tono de cabello rubio o pelirrojo, o tiene los ojos azules.
- Se recomienda expandir la crema en la piel, al menos 15 minutos antes de tener contacto con el sol. Esto para que la piel pueda absorber la sustancia, además, cada 2 horas vuelve a aplicarla.
- No uses cualquier tipo de protector solar, trata de utilizar los que muestren en su etiqueta que han sido sometidos a pruebas de fotosensibilidad.
- Evita el contacto con el sol en las horas más calurosas. En caso de que debas exponerte, trata de usar ropa que te proteja, usar sombrero y también las gafas de sol.
- Por nada del mundo te vayas a quedar dormido descubierto al sol.
Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.