Pasos para preparar aceite de jengibre, aliado para la salud

aceite de jengibre

El jengibre es una planta con propiedades de uso medicinal, sirve como antiinflamatorio, ayuda con la mala digestión, previene la hipertensión crónica, así como otros males. Entre sus variedades, el aceite de jengibre es ideal para tratar diferentes alteraciones en la salud.

Justo por eso, te comentamos cómo puedes preparar tu propio aceite de jengibre para sacarle el mayor provecho a sus bondades.

Propiedades del aceite de jengibre

Las bondades del jengibre se atribuyen a sus múltiples propiedades. Por ejemplo, su alto contenido en ácido linoléico, vitaminas C y B6, enzimas proteolíticas, minerales como magnesio, fósforo, calcio y potasio. Además, es rico en sustancias fenólicas.

Todos estos nutrientes lo convierten en un gran aliado para la salud. Es por eso que desde hace mucho tiempo el aceite de jengibre ha sido muy utilizado como parte de la medicina natural.

Pasos para la elaboración del aceite de jengibre

1 taza de jengibre y 2 de aceite de oliva bastarán para preparar tu aceite casero. Toma en cuenta estos pasos para su preparación:

●       1er Paso

Lo primero que debes hacer es lavar muy bien el jengibre para eliminar cualquier bacteria que pueda contener esta planta. Luego, déjalo secar muy bien en un ambiente totalmente cálido.

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●       2do Paso

Vierte el aceite de oliva en un recipiente metálico, corta el jengibre en pequeños trozos y pícalo finamente con la ayuda de un rayador. Luego, une el jengibre bien picado con el aceite de oliva en el recipiente.

●       3er Paso

Toma el recipiente e introdúcelo al horno, ponle poca llama y déjalo allí por 2 horas para obtener buena consistencia. Una vez transcurrido ese tiempo, retira la mezcla con la ayuda de una toalla y déjala reposar.

Después de unos minutos, apóyate de un colador para separar el aceite de los grumos del jengibre. Puedes utilizar varios envases de vidrio para añadir en ellos la mezcla del aceite de jengibre.

Por último, solo debes almacenar los frascos en un lugar que puedan estar seguros, fuera del alcance de los niños. Preferiblemente, en un ambiente fresco. Después de este procedimiento, ya tienes tu propio aceite de jengibre para que puedas aprovechar sus amplias y variadas propiedades naturales a favor de tu salud general.

El aceite de jengibre es un gran aliado que fácilmente puedes preparar en casa, sin la necesidad de que adquieras uno que podría ser sumamente procesado y sin sus nutrientes más sustanciosos.