Salud

Aceites esenciales que puedes usar en caso de hipertensión arterial

La presión arterial es uno de los pilares más importantes para la distribución de la sangre en todo nuestro cuerpo, por lo tanto, es fundamental mantenerla en equilibrio para no sufrir efectos perjudiciales en la salud.

La hipertensión es una afección en la que la presión con la que el corazón bombea sangre a las arterias aumenta sin importar el tipo de actividad que se esté realizando. Si está enfermedad no se trata debidamente, puede llegar generar graves consecuencias a largo, mediano y corto plazo.

Según la Facultad de Medicina de la UNAM, la hipertensión afecta a un 20% de la población adulta en todo el mundo.  Se trata de un problema que puede dar pie a enfermedades del cerebro y del corazón, y entre los factores que afectan al comportamiento de la presión arterial se encuentra el tabaquismo, la obesidad, y todo tipo de malos hábitos.

¿Cuáles son los principales síntomas?

En la mayoría de los casos relacionados con esta enfermedad no se presentan signos ni síntomas claros y solo se detecta por medio de revisiones médicas que en un primer lugar no iban orientadas a detectar la hipertensión.

Debido a que no hay ningún síntoma claro, las personas pueden llegar a sufrir enfermedades cardiovasculares y problemas renales sin saber que tienen hipertensión arterial. Sin embargo, hay algunas personas que llegan a presentar los siguientes síntomas cuando la enfermedad ha alcanzado una etapa avanzada o potencialmente fatal:

  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Confusión.
  • Sangrado nasal.
  • Cambios en la calidad de la visión.
  • Dolores de cabeza fuertes y frecuentes.

En caso de que los síntomas sean constantes, lo mejor es ir con un médico, pero si tu situación no es tan grave, puedes ayudarte con algunos aceites esenciales y varios cambios en tu rutina diaria, los cuales pueden ser útiles para combatir el estrés en el organismo.

AE de Ylang-ylang.

Se trata de un aceite especialmente recomendado para las personas que sufren de presión arterial alta. El AE de Ylang-ylang tiene efectos relajantes y tranquilizadores, por lo que ayudan a calmar la presión.

Aceite esencial de lavanda.

Esta planta es perfecta para tratar los efectos de algunos trastornos neurológicos y estados como la ansiedad. El efecto que produce este aceite es relajante y ayuda a estabilizar el estado de ánimo.

Aceite esencial de romero.

El aceite de romero ayuda a retrasar el endurecimiento arterial, una afección que eleva la presión y aumenta la probabilidad de padecer todo tipo de enfermedades.

Aceite esencial de rosas.

Debido al aroma de esta flor, la cual contiene un efecto relajante para el cerebro, ayuda a estabilizar las emociones y a tranquilizarse. Asimismo, también es un ansiolítico y antidepresivo, elementos que tienen influencia directa sobre el comportamiento de la presión arterial.

Recuerda escoger siempre un aceite esencial, ecológico, puro y natural para aprovechar sus principios activos y sus virtudes terapéuticas naturales.

¿Qué recomendaciones se deben tener en cuenta?

Realizar actividad física intensa no es recomendable para las personas que sufren de presión arterial alta. Sin embargo, la vida sedentaria tampoco es una buena elección, por lo que se aconseja salir a caminar al menos 30 minutos al día. Este ejercicio es muy efectivo y es ideal para calmar al estrés.

Por otro lado, llevar un régimen alimenticio que sea rico en frutas, verduras y pescado es una gran opción, ya que ayuda a mantener a raya lo niveles de sal. También se recomienda evitar el consumo de alcohol y de tabaco.

¿Cómo se puede tratar la hipertensión arterial mejorando nuestro estilo de vida?

Antes de optar por medicación para tratar la presión arterial, prueba con algunas medidas higiénicas. De hecho, los cambios en el estilo de vida pueden mejorar la hipertensión y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, si eres de las personas que sufren de hipertensión solo en la consulta del médico, te recomendamos los siguientes consejos:

  • Limita tu consumo de sal.
  • Trata de mantener una alimentación balanceada.
  • Limita tu consumo de bebidas alcohólicas.
  • Adelgaza si sufres de obesidad o sobrepeso.
  • Realiza ejercicio regular que haya sido adaptado a tu condición especial.
  • Dejar de fumar para limitar el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares.