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Así es como debes conservar la pasta sobrante

¿Cómo se almacenan las sobras de pasta? La respuesta más frecuente es en la nevera en un recipiente. Procedimiento correcto pero solo a medias. El secreto para tener una pasta top incluso al día siguiente es muy sencillo y todo está en la salsa.

Un buen plato de pasta es siempre lo mejor para un almuerzo rico en carbohidratos y lleno de energía. Los italianos siempre ponen la pasta o la pizza en el primer lugar de su lista. En el supermercado se puede encontrar pasta en tantas versiones diferentes, que van desde las formas hasta los distintos procesos. Sin embargo, ocurre que al preparar una comida o cena, con la familia o los amigos, nos podemos equivocar en las cantidades. Rara vez ocurre que se cocine poco, más bien sucede que se exceda o que alguien no coma como estaba previsto. Entonces, en el caso de un poco de pasta sobrante, ¿qué se hace?

El mejor método para guardar las pastas

Guardar los restos de la pasta es una excelente idea, porque es un alimento perfecto para las semanas en las que el tiempo nunca alcanza y podemos no contar con el suficiente espacio para cocinar el almuerzo o la cena. Si se quiere reutilizar la pasta, es esencial conservarla de forma correcta, tanto si decides congelarla como si decides conservarla en el frigorífico

Conservación en la nevera

Una de las mejores opciones que existe es almacenar las pastas en la nevera, sobre todo si se piensa consumirla en poco tiempo. Tal vez nos sobre tanto que decidamos servirlo para la barbacoa o para algún evento o encuentro especial que tenemos en los próximos días, de hecho, mucha gente opta por preparar un poco más por esta misma razón. En este caso, basta solamente con colocar el alimento dentro de un recipiente hermético, añadir un poco de aceite y cubrirla con film transparente.

Conservación en el congelador

Si por el contrario queremos congelar nuestras pastas, tenemos que ser un poco más ingeniosos. Si sobra mucho, nunca es buena idea guardarla toda en un solo recipiente, sino separar por porciones individuales en bolsas de congelación añadiendo un poco de aceite. De este modo, cuando necesitemos preparar un almuerzo rápido, solo debemos descongelar lo que necesitamos y luego calentar en una sartén o directamente en el horno. Recuerda que nunca debes congelar la pasta con salsa boloñesa o con otros ingredientes o aderezos.

En cambio, si hemos preparado pasta fresca y nos ha sobrado, podemos congelarla sin problemas, pero antes hay que dejarla al aire libre durante al menos una hora. Una vez hecho esto, se debe extender en una bandeja de horno forrada con papel pergamino, sin amontonarla y meterla en el congelador hasta que esté lo suficientemente dura para luego almacenarla en bolsas de unos 200 g y congelar completamente. Si hemos hecho fideos tagliolini, te recomendamos separar muy bien los fideos y luego congelarlos en las mencionadas bolsas. Así será fácil y sencillo congelar y descongelar nuestra pasta.