Así puedes arreglar un plato cuando te has pasado con la sal

Uno de los peores desastres de sabor está ciertamente relacionado con la sal: cuando tiene poca sal, no pasa nada grave. Pero ¿qué hacer cuando hemos puesto mucha sal en el plato que estamos preparando?

¿Tirarlo todo?

No, aquí hay algunos trucos para salvar el menú.

Duplica las cantidades: si algo está demasiado condimentado con sal o cualquier otro condimento, una buena forma de solucionar el problema es aumentar el resto de los ingredientes. En sopas y guisos es muy sencillo, basta con añadir un poco de agua o de caldo sin sodio y ya está.

Añade una patata cruda: un secreto para eliminar la sal de los alimentos durante la cocción es añadir una patata cruda: lava, pela y corta en rodajas. Déjala en la preparación durante 5 o 10 minutos y absorberá gran parte de la sal. También puedes dejar la patata hasta el final de la cocción.

Añade azúcar o miel: para compensar el sabor salado, se puede añadir azúcar o miel. Si eliges esta opción, espera un par de minutos para ver si realmente funciona, ya que tomará algo tiempo fusionar los sabores. El yogur y el tomate son otra buena opción para disimular el error, principalmente en recetas de guisos, sopas y curry.

Limón fresco: unas gotas de limón son excelentes para eliminar la sensación intensa provocada por la sal y lo mejor no modifica el resto de los sabores. Por supuesto, ten cuidado de no utilizarlo en recetas que tengan leche.

Deja un comentario