Belleza

Así puedes rejuvenecer la piel del rostro y retirar los puntos negros con remedios naturales

Con esta rutina y una buena limpieza, estamos seguros de que la piel de tu rostro tendrá un aspecto luminoso y sin impurezas.

Consideramos que a toda mujer le gustaría lucir un cutis luminoso y sin imperfecciones, pero debido a las exigencias de cada día, entre la contaminación, el uso constante de maquillaje, el estrés, las hormonas, una dieta demasiado calórica y el uso de productos inadecuados, la piel del rostro se encuentra constantemente atacada y perdiendo su elasticidad.

Debido a todos estos factores, nuestros poros se obstruyen con exceso de sebo y células muertas, llegando al punto de ser muy visibles e incómodos. Cuando entra en contacto con el aire, el sebo se oxida y acaba volviéndose negro (Por eso se le llama puntos negros). Estos comedones son la pesadilla de las pieles mixtas o grasas, ya que echan a perder cualquier tipo de tratamiento de belleza.

Comúnmente los puntos negros aparecen en las zonas más grasas: la frente, la nariz y la barbilla. Debes tener en cuenta que pinchar los puntos negros con las uñas es siempre una mala idea, ya que puede provocar una infección que da lugar a marcas o a molestas cicatrices. La mejor recomendación es hacer una limpieza profunda del rostro para conseguir una piel clara, rejuvenecida y sin manchas.

Veamos algunos consejos útiles para nuestro día a día.

Considera la limpieza facial profunda

La limpieza facial profunda es un tratamiento que se encarga de ayudar a reducir las impurezas presentes en la piel que han sido causadas por la contaminación o los restos de maquillaje. Este tratamiento mejora la textura de la piel, eliminando los puntos negros, revitalizándola y dándole un aspecto más radiante. Al final del tratamiento, la epidermis volverá a respirar para regenerar las células que estimulan la producción de colágeno y la elastina.

Además, la limpieza profunda proporciona un cutis con más vida y descansado, dejando a un lado la presencia de ojeras y líneas de expresión. Por último, sus beneficios aumentan ampliamente la absorción de productos hidratantes.

Entonces, ¿Cómo se limpia el rostro profundamente?

Comienza lavando tu rostro por la mañana con un jabón neutro o con ingredientes 100% naturales como la miel, la avena o el Aloe Vera. Realiza un masaje con movimientos circulares usando las yemas de los dedos para activar la circulación de tu piel.

Cuando vuelvas a limpiar tu rostro, utiliza agua de avena para mantener tu piel hidratada y neutralizar su pH. Gracias a las propiedades de la avena, el agua será rica en lípidos y proteínas, también es conocida por hidratar en profundidad y mantener la piel flexible.

El siguiente paso se enfoca en abrir y limpiar los poros. Te recomendamos utilizar vapor una o dos veces por semana, ya que sus beneficios elimina los granos de acné y los puntos negros. Para usarlo, calienta medio litro de agua en una cacerola hasta que hierva y otro medio litro hasta que hierva pero con un poco de manzanilla o de lavanda. Retira suavemente del fuego y deja que enfríe durante unos minutos para que los ingredientes liberen sus propiedades astringentes. Ahora, acerca la cara 30 cm y coloca una toalla sobre la cabeza para que el vapor pueda penetrar eficazmente en el rostro.

Por último, exfolia tu rostro para eliminar las células muertas y decir adiós a los puntos negros. Pese a que hoy se pueden encontrar muchos exfoliantes industriales disponibles, te recomendamos hacer los tuyos en casa con ingredientes naturales. Veamos cómo preparar un exfoliante casero adecuado para el tratamiento de los puntos negros:

Ingredientes:

Una cucharada y media de azúcar (preferiblemente morena).

Dos cucharadas de avena.

Una cucharada de harina de avena granulada.

Cinco cucharadas de yogur natural.

Preparación y aplicación:

Mezcla todos los ingredientes hasta formar una pasta y aplícala sobre la piel del rostro dando masajes circulares para que la exfoliación penetre bien, especialmente en la zona T: frente, nariz y barbilla, aclarando con agua tibia.

Te recomendamos no aplicar este exfoliante más de una vez a la semana para no causar efectos secundarios a la piel. Tampoco olvides aplicar tu crema hidratante después de cada exfoliación.

Por último, aplica una mascarilla de aloe vera para hidratar la zona, haciéndola más suave y flexible.

Al igual que con la exfoliación usando ingredientes naturales, te recomendamos preparar tu mascarilla hidratante en casa. Veamos una opción eficaz en todo tipo de casos:

Ingredientes:

  • Gel de hoja de aloe vera.
  • Una cucharada y media de miel.
  • Una cucharadita de aceite de oliva, de coco o de almendras.

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una mezcla suave en forma de pasta, aplícala sobre el rostro limpio y deja actuar durante 30 minutos antes de retirar con una toalla limpia y húmeda. El resultado es muy prometedor, verás que tu piel estará fresca, suave, hidratada y rejuvenecida. Utiliza esta mascarilla 3 veces por semana para mantener sus efectos y evitar la sequedad de la piel.

Por último, puedes tratar de retirar las impurezas de los poros del rostro empleando un tónico para conseguir una piel más limpia, clara y suave.

Un consejo adicional es que apliques un buen protector solar a diario para proteger tu piel de los efectos nocivos de los rayos UV, evitar el envejecimiento prematuro, la aparición de arrugas y las manchas solares. Los protectores solares son un método preventivo importante para mantener el rostro suave, terso y vitalizado.