¿Podríamos aumentar nuestra esperanza de vida en un 500%?

Mediante un experimento con gusanos, los científicos han logrado combinar dos métodos de ingeniería genética, creando un efecto sinérgico. La esperanza de vida de los gusanos aumentó en un 500%.

Desde hace mucho tiempo, la investigación científica tiene como objetivo descubrir los mecanismos que nos hacen envejecer. El enfoque es encontrar «curas» para la longevidad. Incluso Google está trabajando en la inmortalidad, desde una perspectiva muy transhumanista. Los científicos realizan sus investigaciones principalmente en animales.

Este es el caso de los trabajos dirigidos por Jarod A. Rollins en el Laboratorio Biológico del MDI. En un artículo publicado en Cell Reports en julio de 2019, y luego en un comunicado de prensa publicado el 9 de enero de 2020, este equipo reveló que la expectativa de vida de los gusanos ha aumentado hasta en un 500%. Esto se logró a través de una «simple» modificación genética.

Jarod A. Rollins y sus colegas centraron su atención en Caenorhabditis elegans. Este gusano redondo es a menudo objeto de experimentos dedicados a aumentar la longevidad. Paradójicamente, si este nemátodo es de tanto interés para la comunidad científica, es debido a su muy corta vida útil. Por ello, ofrece una versión acelerada del envejecimiento, mostrando un panorama condensado del proceso genético que lo acompaña. Este panorama es aún más interesante porque permite observar rápidamente en los experimentos los efectos de un posible tratamiento para la vejez. Estas ventajas son más importantes ya que C. elegans comparte muchos genes con los humanos.

Ya se han descubierto varias «vías celulares» en los gusanos C. elegans para aumentar su longevidad. La vía de transducción de insulina es la primera. Está involucrado en la homeostasis de la glucosa, lo que significa que regula el nivel de glucosa (azúcar) en su cuerpo. La alteración genética de esta vía celular aumenta la vida de los gusanos en un 100%. La otra vía se llama mTOR y es a través de ella que circula una enzima que regula la proliferación celular, el crecimiento celular, la producción de proteínas por parte de las células e incluso la expresión de genes. Cuando esta vía es modificada por los investigadores, la longevidad de los gusanos aumenta en un 30%.

Si se han establecido estas técnicas para aumentar la vida útil de los nematodos pequeños, ¿qué podrían haber descubierto nuevamente Jarod A. Rollins y su equipo? La respuesta radica en un fascinante efecto de sinergia.

NO HAY «GENES DE LA EDAD», SE TRATA DE INTERACCIONES.

Los científicos han logrado acoplar los dos métodos anteriores de ingeniería genética que acabamos de mencionar. Pero lo que es aún más interesante es que el resultado no es una longevidad combinada del 130%. No se trata de una suma de las consecuencias de las dos alteraciones. «El efecto no es 1 + 1 es igual a 2, es 1 + 1 es igual a 5», ilustran los autores del artículo.

Este fenómeno es sinérgico: la combinación de diferentes factores genera un mayor efecto global. Finalmente, la esperanza de vida de estos gusanos aumentó en un 500%, a 3 o 4 meses, en lugar de las 3 o 4 semanas naturales. Según las estimaciones de los autores, una sinergia similar aplicada a los seres humanos aumentaría nuestra longevidad a entre 400 y 500 años.

Este descubrimiento arroja luz sobre la existencia de una extensa interacción celular en el proceso de trabajo en el envejecimiento. La existencia de una sinergia también podría explicar por qué nunca se ha identificado un «gen de la edad» (o incluso una clase de genes) en una investigación creíble que estudie la biología de los seres humanos más longevos de la Tierra. «Nuestros resultados muestran que nada en la naturaleza existe en el vacío; para desarrollar tratamientos más efectivos para la vejez, necesitamos mirar las redes de longevidad en vez de las vías únicas», dicen los investigadores en el comunicado.

Los autores del artículo afirman que aún no han entendido cómo interactúan estas vías celulares. Ese es su siguiente objetivo, el segundo paso. «Al caracterizar estas interacciones, nuestros científicos están preparando el camino para que las terapias aumenten la expectativa de vida”.