Beber agua antes de irse a dormir: pros y contras

Beber un vaso de agua, o incluso un poco más, antes de irse a la cama es una práctica bastante habitual y, según algunos expertos en el tema, también es bueno para la salud.

Incluso entre los más pequeños este hábito está bastante en boga, pero es bueno entender si realmente aporta beneficios. En general, según los nutricionistas es bueno beber al menos dos litros de agua al día para favorecer una correcta hidratación y mejorar las funciones de nuestro organismo.

Ventajas

Según indican los nutricionistas, es bueno beber al menos dos litros de agua al día para permitir una correcta hidratación y mejorar las funciones de nuestro organismo. Se ha conocido que este hábito ayuda a descansar mejor, dado que mantiene el equilibrio hidromineral durante el sueño. El agua también es beneficiosa para las funciones gastrointestinales, puesto que mejora la digestión, elimina toxinas y hace que el cuerpo se sienta con menos peso.

El agua que se ingiere ligeramente fría se percibe como un adelgazante natural, ya que esto estimula al cuerpo a quemar calorías para adaptar mejor el líquido a la temperatura corporal.

Desventajas

Frente a todos estos beneficios, solo se encuentra una desventaja que para muchos puede tener poca importancia, mientras que para otros podría ser algo molesto.

La expulsión de toxinas y exceso de líquidos puede estimular grandemente la diuresis y generar despertares nocturnos con la gran necesidad de ir al baño.

Generalmente, cuando las ventajas son mayores que las desventajas, se considera que la teoría es positiva. Por consiguiente, es bueno beber agua en pequeñas cantidades para evitar ingerir demasiado aire, lo cual provocaría dolor de estómago e hinchazón.

Si se habla de otro tipo de bebidas, lo mejor es evitarlas por la noche. El azúcar y los gases no se llevan bien con el sueño y llevan a la incorporación de calorías algo completamente perjudicial para nuestro organismo.