Cocina, recetas y alimentos

¿El bicarbonato caduca? Esta es la verdad

Sin duda alguna, el bicarbonato de sodio se ha ganado el reconocimiento de todo el mundo por ser un producto alimenticio que cuenta con un gran número de cualidades para dar soluciones a los problemas de nuestro día a día.  Pero ¿El bicarbonato de sodio tiene una fecha de caducidad? 

El bicarbonato de sodio es ampliamente utilizado en nuestro día a día. Por si no lo sabías y quieres conocer más de sus usos, podemos usarlo para retirar alimentos pegados en los sartenes, para higienizar diversas estanterías o muebles sin importar el material, para lavar y desinfectar frutas y verduras, e incluso se ha ganado un amplio reconocimiento en el campo de la medicina, funcionando como remedio casero para aliviar el dolor de estómago causado por una mala digestión.

Sin embargo, el bicarbonato de sodio no debe consumirse todo el tiempo, ya que, al ser un producto altamente alcalino y no ácido, su consumo habitual podría desencadenar algunos efectos secundarios indeseables que no son nada agradables.

De hecho, esta sustancia tiene un pH superior a 7, y una vez que se toma, este aumenta ligeramente, motivo por el que muchos expertos consideran que es mejor acudir con un médico para determinar si somos o no tolerantes al consumo de bicarbonato de sodio, y cuál es nuestra dosis recomendada en función de mantener una buena salud.

Pero ¿Tiene el bicarbonato de sodio una fecha de caducidad? ¿Qué pasa si se producen efectos no deseados cuando se consume?

Acabemos ya con el mito de que el bicarbonato de sodio no tiene una fecha de caducidad, ya que, a pesar de que la ley exige que se indique una fecha clara en los envases, muchas veces esta es inexistente en los contenedores del bicarbonato. Según la ley, todos los artículos comestibles no deben tener más de 3 años desde la fecha en la que fue envasado.

Esa es la medida general, pero si el bicarbonato se conserva en su propio frasco incluso después de su fecha de caducidad, lo más probable es que no haya ningún problema, ni debería haber efectos secundarios o contraindicaciones de algún tipo.

De hecho, muchas personas utilizan este producto a lo largo de los años sin siquiera preguntarse cuál es la fecha de caducidad (Y seguramente no sepan que existe una), y la única diferencia visiblemente apreciable es que una vez colocado en un vaso y diluido con agua o limón, no tendrá ese aspecto efervescente al que estamos acostumbrados.

Además, el bicarbonato de sodio tiene un efecto beneficioso para el funcionamiento intestinal, de hecho, este puede neutralizar los ácidos y suele recomendarse para las personas que sufren de gastritis, úlceras, acidez en el estómago o para alcalinizar la orina demasiado ácida.

Por último, según algunos estudios recientes, parece que beber un vaso lleno de agua con la adición de una cucharadita de bicarbonato y unas pocas gotas de limón debería explotar al máximo sus propiedades digestivas. Además, este método puede utilizarse como antiinflamatorio y su rango de efectividad se amplía hasta las 4 horas.