Bruxismo en niños, ¿Cuáles son las causas y tratamiento?

El bruxismo se presenta estadísticamente en uno de cada diez niños antes de la edad escolar. Consiste en el rechinar y frotar los dientes con fuerza entre sí mientras se duerme y se puede presentar con igual probabilidad en hombres que en mujeres.

El bruxismo hace parte del listado de perturbaciones con movimiento durante el sueño. En la mayoría de los casos desaparece con el crecimiento cuando terminan los cambios de los dientes de leche.

Para diagnosticar este comportamiento, es necesario que los episodios se presenten frecuentemente y en su mayoría durante la noche. Existen casos en los que, a pesar de terminar con los cambios de dientes, los episodios de rechinamiento no se detienen, por lo que es necesario buscar atención especializada para solucionar el problema.

El bruxismo puede llegar a tener grandes consecuencias, por lo que no debe ser subestimado y se debe buscar una alterativa de tratamiento desde un enfoque multidisciplinario, esto es especialmente necesario porque los síntomas son muy ambiguos, tanto que se requiere de la intervención de varios especialistas para determinar su causa.

Rastrear las causas que detonan el bruxismo no es nada fácil porque no siempre se trata de un único síntoma, hay muchos casos en los que un conjunto de síntomas contribuye al desarrollo de este comportamiento involuntario. Estudios han señalado al estrés como una de las principales causas, estrés que el niño suele liberar rechinando sus dientes durante la noche. Sin embargo, también puede presentarse debido a un crecimiento alterado e irregular de los dientes porque los arcos dentales no encajan debidamente.

Otros síntomas señalados de detonar el bruxismo son:

Incapacidad para relajarse o ansiedad.

El tipo de alimentación que está recibiendo el niño.

Posturas incómodas al dormir.

Malos hábitos de sueño.

Determinar los síntomas es muy complicado y varían de paciente a paciente, lo que hace que cada método de tratamiento tenga variaciones específicas para el caso particular de cada niño.

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Consecuencias del bruxismo.

Problemas cervicales: la fuerza de la presión en la zona de la mandíbula puede producir alteraciones cervicales que puede tener consecuencias como mareos o vértigos.

Dolor en los dientes, mandíbula, cabeza, oídos y cuello: debido a la presión ejercida sobre la zona bucal se provoca inflamación y dolor que puede alcanzar hasta los oídos.

Sensibilidad dental y en las encías: Se presentan especialmente al despertar y es más fuerte cuando se comen o se beben líquidos calientes o fríos.

Insomnio: las lesiones y tensiones involuntarias provocan que la calidad del sueño no sea la óptima debido al dolor.

Desgaste o rompimientos de los dientes: al apretar continuamente sobre la misma zona se debilitan los dientes hasta producir lesiones que requieren tratamiento profesional.

¿Cuáles son los métodos de tratamiento para el bruxismo?

El bruxismo es algo que se presenta de manera completamente independiente de la voluntad del niño, por lo que no se le puede recomendar a los pequeños que controlen este fenómeno.

El tratamiento más efectivo suele requerir de un enfoque terapéutico multidisciplinario para los casos que no se justifican con malformación de los dientes. Pero, si la causa del bruxismo es la malformación de los dientes, el tratamiento especializado de un odontólogo es la opción necesaria para obtener una rápida y efectiva solución. Es importante no aplicar soluciones caseras o sin prescripción médica, especialmente si el niño aún no ha completado el cambio de los dientes de leche.