Salud

8 buenas razones por las que deberías dejar de tomar leche de soja

La leche de soja ha ido ganando terreno y actualmente es consumida por muchas personas en todo el mundo gracias a que se vende como una alternativa saludable a la leche de vaca, pero lo cierto, es que se trata de un producto perjudicial para la salud. Aquellos que siguen una dieta vegana suelen usar la soja como su fuente de proteínas que reemplaza a la carne, pero un gran número de estudios recientes demuestran que puede tratarse de un alimento muy contaminante.

Definitivamente la soja es un producto popular consumido en todo el mundo, pero independiente de los intereses económicos de las productoras y la creencia de la gente que dice que se trata de un producto saludable, muchos médicos ya se han pronunciado sobre el tema y han explicado los peligros de la soja, peligros que vamos a conocer ahora.

La soja contiene ácido fítico (fitatos).

Se trata de una sustancia que le impide al organismo asimilar minerales como el hierro, el magnesio y el calcio, generando deficiencias nutricionales severas.

Tomar leche de soja altera el ciclo menstrual.

Estos fueron las conclusiones de un estudio Japonés. Las mujeres que consumían cerca de 400 ml de leche de soja cada día presentaban un ciclo menstrual que duraba en promedio dos días más que aquellas voluntarias que no la consumían o consumían leche de origen animal, por lo que se intuye que es un producto que puede afectar al funcionamiento de las hormonas.

Casi todos los cultivos de soja están modificados genéticamente.

Según informes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, en el año 2012 cerca del 94% de la soja cultivada en el país había sido modificada genéticamente. Además, se han presentado casos en los que la soja certificada como ecológica realmente si había sido tratada genéticamente.

La leche de soja debilita los glóbulos rojos.

La soja contiene glicoproteína hemaglutinina, una sustancia que coagula la sangre hasta el punto de hacerla ineficaz, provocando serios problemas en los casos más prolongados. De hecho, es algo similar a lo que ocurre cuando se realiza una transfusión errónea, pero en una escala más pequeña.

La soja retrasa el crecimiento y afecta al funcionamiento del páncreas.

Otro estudio pudo concluir que algunas sustancias presentes en la soja pueden inhibir la tripsina e interferir en la digestión de las proteínas y ser responsable de la aparición de trastornos pancreáticos. En pruebas realizadas con animales de laboratorio, la soja ralentizó su crecimiento y desarrollo.

La leche de soja dificulta el funcionamiento de las hormonas.

La soja contiene fitoestrógenos, estos pueden interferir en el funcionamiento del sistema endocrino y causar problemas, especialmente en el caso de las mujeres. Los fitoestrógenos presentes en la soja alteran la función endocrina, causando infertilidad y potenciando la aparición de cáncer de mama.

La leche de soja disminuye la absorción de vitamina D.

Un estudio observó que los niños alimentados con leche de soja eran más propensos a tener raquitismo, situación que mejoraba una vez que consumían leche animal enriquecida con vitamina D. Además, el estudio asegura que la soja contiene sustancias que dificultan la asimilación del calcio y causan deficiencia de vitamina D.

La leche de soja tiene más aluminio que la leche de origen animal.

Algunos estudios han demostrado que la leche de soja tiene altos índices de aluminio, un metal altamente tóxico para el cerebro que se ha relacionado con el aumento de pacientes con Alzheimer.

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