¿Cada cuánto debo hacerme una limpieza facial?

Si hay algo que anhelamos todos, es tener un rostro hermoso y sano. Para ello, contamos con diferentes productos como cremas para el día y la noche, maquillajes de alta calidad, sérum para cada tipo de piel, entre otros. Pero esto no es suficiente para tener el rostro como quisiéramos. La limpieza facial tiene un papel fundamental en este proceso.

¿Qué es una limpieza facial?

La limpieza facial es un procedimiento que se realiza en el rostro para conservar la higiene y así tener una piel sana y bella. También se utiliza para retirar los restos de maquillaje y así conseguir que la piel respire nuevamente recobrando su frescura y juventud.

Debemos tener presente que no es un tratamiento exclusivamente para las pieles grasas, este es un procedimiento que se realiza para conservar la salud de todos los tipos de piel, evitando que se acumulen sebo y bacterias, que se presentan habitualmente en cualquiera de los tipos de piel.

Desde luego, todos contamos con productos naturales para realizar estos tratamientos en casa, pero debemos aceptar que una limpieza facial realizada por expertos en el tema, como las esteticistas, es sin duda mucho mejor.

Una esteticista conoce como manipular los puntos negros para evitar infecciones o masajear la piel correctamente para que los productos se absorban mejor.

¿Con qué frecuencia debemos realizarnos la limpieza facial?

Si se realiza una limpieza adecuada del rostro, se pueda hacer cada 3 meses, escogiendo las ocasiones en que la piel se encuentra especialmente expuesta, como después del verano, durante la primavera y antes del inicio del invierno.

No obstante, cada tipo de piel necesitará una atención diferente, especialmente teniendo en cuenta los cambios fisiológicos de cada persona. La regularidad de la limpieza facial debe hacerse siempre con el acompañamiento de un experto, el hecho de realizarse de tres a cuatro sesiones al año indica que se debe adaptar de acuerdo con las necesidades individuales de cada persona.

Hay que indicar que si se tienes una piel sensible, te maquillas poco o nada y sigues unos buenos hábitos de hidratación en tu rostro, podrás realizarte una limpieza una vez al año.

Para las pieles maduras o aquellas que por diferentes motivos se ensucian más de lo normal, se puede realizar la limpieza cada 2 meses, teniendo en cuenta siempre que sean sitios de confianza y que se utilicen los productos adecuados para hacerlo.