Caminar por la playa es bueno para tu salud

Caminar es un buen ejercicio para el corazón, el sistema vascular y la mente, si se hace descalzo sobre la arena, aún mejor. La arena tiene una peculiaridad que la hace única: la inestabilidad.

Caminando por la playa, el pie recibe estímulos que a través de los impulsos nerviosos son inmediatamente recibidos por todo el cuerpo y despiertan la correcta biomecánica. Una actividad motora que tonifica las piernas, las nalgas y el abdomen, dando una sensación de bienestar a la circulación y a los diferentes órganos.

Caminar descalzo en la playa es un masaje natural que ayuda a la sangre que se ha quedado inactiva en las piernas y los pies. Los músculos del pie funcionan como una bomba que favorece el retorno venoso, ayudando a la sangre a superar la fuerza de la gravedad y avanzar hacia arriba, ya que la sangre llega a las extremidades y debe subir por las venas de la pierna para volver al corazón. De esta manera se redistribuye el líquido y, además de ayudar a la circulación, la sensación de cansancio y pesadez desaparece y mejora la sensibilidad y el equilibrio del cuerpo. Nuestro estado de ánimo se beneficia porque el aumento del flujo sanguíneo al cerebro activa los receptores de serotonina y oxitocina.

Para obtener el máximo beneficio de su caminata en la playa, inicie caminando unos minutos con agua hasta los tobillos, luego suba hasta las pantorrillas y continúe hasta llegar a la altura de la pelvis. La resistencia del agua tiene un efecto beneficioso sobre la circulación sanguínea, ayuda a tonificar y aliviar la sensación de pesadez e hinchazón en las piernas.

Evite correr descalzo sobre la arena, puede causar microtraumatismos en la planta del pie que pueden provocar la formación de ampollas.