Salud

La dieta mediterránea disminuye el riesgo de cáncer de mama

Desde hace años, la dieta mediterránea ha sido reconocida por aportar beneficios a la salud general. En esta oportunidad hemos investigado un poco más sobre su papel en la prevención del cáncer de mama para presentarte importantes hallazgos sobre este tema.

Una combinación perfecta para el organismo

A diferencia de la dieta mediterránea, la occidental se caracteriza por su alto consumo de grasas, dulces, productos procesados, pocos cereales y bebidas calóricas. Según varios estudios, la ausencia de más verduras, legumbre, frutas, pescados y aceite de oliva pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama.

En una investigación reciente, se ha confirmado sin lugar a dudas que el patrón mediterráneo previene esta condición y reduce su probabilidad en hasta 30%. Esta combinación de alimentos probó ser efectiva para prevenir la aparición de tumores triple negativos, los más agresivos que aún no cuentan con tratamiento preventivo.

Este hallazgo también cumple la función de alertar a la población sobre los efectos perjudiciales de una combinación específica de productos. Los investigadores recalcan que un estilo de vida más saludable puede reducir en 40% cualquier cáncer en edad adulta, por lo cual advierten sobre los patrones de consumo occidentales.

Rol de la microbiota en el cáncer de mama

En otra investigación con primates, la tesis planteada tomó como base los efectos de la dieta sobre la flora intestinal. Ya que esta especie posee una biología semejante a la humana, estudiaron los efectos de una alimentación controlada sobre la microbiota presente en las glándulas mamarias.

Al final, los monos que recibieron una dieta mediterránea mostraron una cantidad 10 veces mayor de Lactobacillus que el grupo occidental. Es bien conocido que este probiótico tiene la capacidad de disminuir el cáncer de mama en animales. Además, dicha alimentación aumentó los niveles de compuestos bioactivos y ácidos biliares que disminuyen el riesgo de contraer esta enfermedad.

Lo más importante de este estudio tiene que ver con la influencia de la dieta sobre los microbiomas presentes en los senos. Aunque advierten que no está claro el impacto de los metabolitos modificados sobre esta condición, están evaluando si los probióticos y el aceite de pescado pueden cambiar la benignidad de los microorganismo de las glándulas mamarias.

Si estás convencida de que las tradiciones occidentales son mejores, piensa de nuevo. Comer vegetales, legumbres, frutas, pescados, aceite de oliva y reducir el consumo de gaseosas tiene un efecto protector para el organismo y además, te aleja del cáncer de mama.

 

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