Cánceres de piel: cómo prevenirlos, reconocerlos y tratarlos

Numerosos tumores pueden afectar la piel, que es el órgano más grande de nuestro cuerpo y está formado por tres capas: la epidermis (capa superficial), la dermis (capa media) y el tejido subcutáneo (capa profunda).

El cáncer de piel representa el 3% de todos los cánceres existentes, tratamos de aprender cuáles son las señales que no se deben descuidar para la detección temprana del melanoma y los carcinomas.

Desafortunadamente, cada vez más son las personas que sufren de esta enfermedad, las cifras aumentan constantemente, la incidencia aumenta cada año para los hombres en un 4,4%, para las mujeres en un 3%. Mucho depende del estado del tumor en el momento del diagnóstico, por eso es esencial que sea precoz.

Las partes del cuerpo más expuestas al sol como la cara, orejas, cuello, cuero cabelludo, hombros y espalda son las partes en las que por lo general se desarrollan los diferentes tipos de cánceres. Uno de los principales factores de riesgo es la exposición a los rayos ultravioleta (UVA y UVB) que se derivan principalmente del sol, pero también de las camas solares y las lámparas solares, que por lo tanto deben usarse con extrema precaución.

Tumores de piel: Prevención

En Europa se han destinado millones de euros para proyectos y becas, la prevención es extremadamente importante. Hay muchos cánceres de piel, dependiendo del tipo de célula que sufre la transformación tumoral: los melanomas se originan a partir de los melanocitos (las células que producen melanina, producen un bronceado cuando nos exponemos al sol y forman lunares), mientras que los carcinomas son generados por los queratinocitos y representan una forma de cáncer menos grave y más fácil de tratar.

Los carcinomas van acompañados de la aparición o cambio de aspecto de alguna lesión o mancha en la piel, mientras que el melanoma, por otro lado, tiene como principal reconocimiento el cambio de aspecto de un lunar o la aparición rápida de uno nuevo. Otras alarmas, son un lunar que sangra, pica, una zona roja, en estos casos, hay que consultar necesariamente a un dermatólogo.

Diagnóstico

El dermatólogo, durante una visita completa, evalúa los antecedentes personales y familiares del paciente y realiza un examen visual completo de la piel gracias al uso de epiluminiscencia, una técnica especial para agrandar e iluminar la piel. Sin embargo, cierto diagnóstico de tumor se lleva a cabo solo con una biopsia, un procedimiento durante el cual se toma una porción de tejido y luego se analiza bajo un microscopio.

Cuál es la incidencia de la mortalidad y cómo defendernos

Los cánceres de piel no-melanoma son típicos de los ancianos, son controlables y no son peligrosos. El tema es diferente para el melanoma, tiende a afectar a los jóvenes, es crucial hacer un diagnóstico precoz.

El primer factor de riesgo es la exposición excesiva al sol, esto puede crear inflamación y desencadenar la transformación del tumor, hay que absolutamente evitar quemaduras, no exponerse al sol entre las horas más calurosas (de las 10 a 16 horas) es un buen consejo, utilizar cremas protectoras, evitar lámparas y camas bronceadoras.

Los tratamientos se realizan con cirugía, si es temprana se extirpa la lesión, si es gruesa también se extirpa el ganglio linfático. Si un paciente tiene una enfermedad agresiva, gracias a nuevos descubrimientos, hay dos nuevos tratamientos que pueden controlar la enfermedad durante muchos años, son fármacos que actúan sobre mutaciones de genes específicos, los inhibidores BRAF y MEK.

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