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La ciencia lo confirma: no existen grandes diferencias entre las diferentes dietas para bajar de peso

Según un reciente estudio realizado por la Universidad McMaster de Hamilton, en Ontario (Canadá), no hay diferencias significativas entre las distintas dietas que existen actualmente, asegurando que no importa la dieta que se ponga en marcha, lo que realmente importa es mantener el peso bajo control y realizar alguna actividad física.

El problema que representa el aumento de la obesidad.

La obesidad es una complicación que amenaza a todo el mundo, ya que el número de casos casi se ha triplicado entre los años de 1975 y 2018. Esto ha llegado al punto de que muchos países han tomado medidas para tratar de concienciar a la población sobre la necesidad de cuidar su alimentación por medio de la reducción de azúcar y grasas para perder peso, disminuyendo la probabilidad de padecer todo tipo de enfermedades.

Esta emergencia está provocando un creciente interés en el mundo científico por las dietas que son promovidas por los medios de comunicación y que a menudo levantan debates sobre su eficacia, por lo que ya tenemos algunos resultados.

Sobre los resultados del estudio.

El estudio analizó una muestra de 121 ensayos clínicos aleatorios que comparaban 14 regímenes dietéticos, en los que se contó con 21.942 adultos con sobrepeso de 18 años o más. Los principales parámetros analizados a tener en cuenta fueron:

  1. Peso corporal.
  2. Colesterol LDL (colesterol malo).
  3. Colesterol HDL (colesterol bueno).
  4. Presión arterial sistólica y diastólica.

Se dio especial atención a la eficacia de las dietas para la pérdida de peso y la reducción de la presión arterial al cabo de seis meses, tomando como principales a la dieta Atkins (baja en carbohidratos), la dieta de la Zona, que consiste en comer un 40% de carbohidratos, un 30% de proteínas y un 30% de grasas, la dieta DASH, que consiste en un alto consumo de frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa.

Los resultados mostraron que ninguna de las dietas mencionadas había tenido una reducción superior en los niveles de lípidos, aparte de la dieta mediterránea, la cual resultó ser la más eficaz, ya que pudo reducir los niveles de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) en unos 4,59 mg/dl después de 6 meses y se mantenían sus efectos durante un periodo de 12 meses.

Los científicos encargados de la investigación afirman que cada persona puede elegir su dieta según sus preferencias. Los motivos están relacionados con que todos los regímenes dietéticos, especialmente los basados en macronutrientes, acostumbran a permitir la pérdida de peso y reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, sobre todo en lo que respecta al funcionamiento de la presión arterial, mientras que los beneficios desaparecen al cabo de unos 12 meses.

En conclusión, es importante mantener los resultados de las dietas que hagamos por el mayor tiempo posible y esforzarse en no recuperar kilos y centímetros de más controlando nuestro peso por medio de una dieta equilibrada y haciendo ejercicio.