Salud

El colesterol alto no depende de lo que comes sino de cómo lo comes

Un grupo de investigadores ha desmontado una de las creencias más extendida sobre el colesterol, asegurando que el colesterol alto no depende de lo que comemos, sino de la forma en la que lo hacemos. De hecho, este grupo de investigadores ha descubierto el secreto para mantener los niveles de colesterol bajo control, teniendo en cuenta que no solo depende de lo que se come en la mesa, sino también de otro factor que a menudo tendemos a subestimar.

Recuerda que tener el colesterol alto (es decir, por encima de 240 mg/Dl), no es un signo de buena salud o buenos hábitos. El colesterol alto es un problema que afecta a muchas personas, sobre todo después de la mediana edad. Se trata de una enfermedad que es causada por un aumento de las LDL, un tipo particular de grasa negativa que se encuentra en la sangre, que cuando se eleva demasiado, aumenta el riesgo de padecer varios tipos de enfermedades, como las del grupo cardíaco.

Esta es la mejor alternativa para evitar el aumento del colesterol

Una investigación italiana realizada por investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles y publicada en el Journal of Translational Medicine, ha demostrado algo sorprendente con respecto a nuestra salud: No solo los alimentos que ingerimos se encargan de elevar los niveles de colesterol presentes en la sangre, sino también el tiempo y la forma en la que tardamos en comerlos.

En el estudio se examinaron a una muestra de 187 personas obesas a las que se les analizó sus hábitos alimentarios. Después de las pruebas, se pudo llegar a la conclusión de que las personas que comen en menos de 20 minutos son más propensas a desarrollar enfermedades como el colesterol alto, llegando incluso a duplicar las probabilidades.

La doctora Annamaria Colao de la Sociedad Italiana de Endocrinología (SIE), fue la encargada de coordinar la investigación y en una entrevista reciente explicó: «El colesterol alto es un conocido factor de riesgo que puede desencadenar enfermedades cardiovasculares como el infarto y el ictus, pero, este no es el único elemento metabólico que empeora con una comida demasiado apresurada, ya que hay varios estudios anteriores que han demostrado que comer demasiado rápido está asociado con un mayor consumo de alimentos innecesarios y nuestro trabajo lo confirma».

Por tal motivo, lo mejor es aprender a consumir despacio y ser conscientes de lo que vamos a comer. De hecho, los alimentos que solemos comer más rápido son los que precisamente cuentan con muchas calorías y son poco saludables, como los embutidos o los alimentos ultraprocesados y ricos en conservantes y sales contaminantes.

Por último, te recomendamos revisar tus hábitos alimenticios, la cantidad de veces que comes y la forma en la que diseñas tu dieta, todo esto con el fin de poder alimentarte de la mejor manera y evitar tantos problemas como sea posible a mediano y largo plazo.