Cometer y aceptar errores es necesario para avanzar

A lo largo de la vida es normal sentirse asustado en algunas ocasiones. Lo curioso es que muchas veces el miedo no está vinculado a acontecimientos negativos: un buen ejemplo es el momento de ser padres, se trata de una situación que generalmente trae mucho miedo y terror al no saber qué hacer en algunos momentos al ser padres primerizos, pero también mucho amor por todo lo que se viene a partir del nacimiento del bebé. Este tipo de casos sirven para demostrar que la mayoría de los miedos deben ser afrontados con la cara en alto y que el miedo a veces es puramente infundado por la probabilidad de fracasar.

Lo curioso es que nuestro cerebro ha sido educado para trabajar de esta forma: cuanto más importante es una experiencia o un aspecto de la vida, más miedo se tiene a fracasar o equivocarse, pero esto no significa que se trate de un sentimiento negativo, después de todo, si no tuviéramos miedo en algunas situaciones, no seríamos capaces de identificar los riesgos y de prepararnos debidamente para aquello que tanto nos preocupa. Sin embargo, sentir miedo ante una experiencia que ya debería ser familiar no es saludable y se debería estar agradecido con las cosas que nos ofrecen experiencias y nos educan para más adelante no ser agarrado desprevenido, además de reducir el miedo al cambio.

El miedo no debería ser visto como algo malo, sino como un método preparatorio para enfrentarse a lo desconocido. Ahora, veamos algunos consejos útiles para aprender a dominar las situaciones que producen miedo y a valorar todo lo que las nuevas experiencias pueden ofrecer para el crecimiento personal.

Intenta disfrutar de la vida y de tu crecimiento, no olvides que haces parte de un proceso.

Este puede sonar a un consejo trivial y genérico, pero es uno de los más sabios que se pueden poner en práctica: disfrutar de la existencia y aprovechar los momentos es lo que nos permite ser mejores personas. Si puedes divertirte todos los días con lo que haces y valoras las pequeñas alegrías de tu cotidianidad, también conseguirás prepararte pasivamente para los cambios o situaciones inesperadas. Lo realmente importante es poder aprovechar al máximo cada momento y cada cosa que haces, pero cabe resaltar que no se debe luchar por una felicidad estereotipada, recuerda que incluso pasar una tarde en el sofá viendo algo en la televisión vale la pena y forma parte de tu felicidad.

Comparte tu alegría con las personas que te rodean.

Este consejo viene a complementar lo que estábamos diciendo antes: no olvides que el cariño de los amigos y la familia son parte fundamental de nuestro desarrollo social, así que, si llegas a necesitar ayuda o compañía en algún momento, no dudes en pedir ayuda de aquellos que están para ti. En muchas ocasiones solemos buscar a nuestros amigos únicamente cuando nos sentimos tristes o deprimidos y esto es un error. Recuerda que la verdadera amistad también está presente cuando tienes motivos para celebrar, así que invita a los tuyos cuando te sientas feliz y participa en las celebraciones de aquellos que amas, ya que ellos también cuentan contigo.

Agradece a las personas que están para ti.

Agradecer a aquellos que están contigo en todo momento a veces no es fácil, ya que muchas veces consideramos que los pequeños gestos son suficientes para demostrar el cariño. Esto es un error que muchos cometemos, ya que recordar cuanto valoramos la amistad de los demás es un pequeño pero valioso gesto que a veces vale mucho más que cualquier otra cosa, así que agradece a la gente que es amable contigo, te aseguramos que también los harás sentir valiosos.

Considera tus objetivos a mediano y largo plazo y prepárate para los retos.

Especialmente cuando se fijan metas muy difíciles y de largo plazo. Puede que en algunos momentos pienses en que vas a fracasar, pero lo importante es mantenerse firme e intentarlo hasta que se hayan jugado todas las cartas. Si, por ejemplo, aspiras a un premio por una investigación científica, un historial de notas y referencias científicas bien estudiadas con anterioridad y el apoyo de varios profesionales de la materia de la mano del aval de un centro de investigación de renombre puede que no sea suficiente, así que se va a tener que seguir trabajando e investigado a fondo para poder dar más peso a nuestro trabajo. Aun así, no dudes en celebrar los pequeños logros de tus proyectos, incluso los pasos intermedios merecen una celebración, de lo contrario nunca sentirás que estás terminando con lo que te propusiste. Por último, no seas tan duro contigo mismo, equivocarse y sentir miedo ante lo desconocido es normal, lo que realmente importa es no dejarse derribar por las sorpresas de la vida, recuerda que todo es un proceso y lo que te sucede, sea bueno o malo, únicamente puede fortalecerte a ti y a los tuyos.

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