Salud

Comida chatarra, un factor de alto riesgo para la depresión

No es ningún secreto que somos lo que comemos y muchos estudios han resaltado la correlación entre una nutrición de mala calidad y el impacto que tiene en nuestra salud. Recientemente, los investigadores de Glasglow incluso han logrado establecer una relación preocupante entre la «comida chatarra» y la aparición de síntomas depresivos…

Cuando era niña, mamá intentaba hacernos tragar canastas enteras de verduras, dándoles cualidades heroicas. La espinaca para ser tan fuerte como Popeye, las zanahorias para tener una piel rosada ​​y tez fresca, pescado para la memoria y más tarde, para nuestra conciencia, chocolate negro para curar los dolores de cabeza.

Entre otras cosas, como por lo que soy y durante una buena década, los estudios aumentan para reflejar el papel de las conductas alimentarias en la salud. Cánceres, enfermedades cardiovasculares, … los estragos de la comida chatarra ya no tienen que demostrar. Por otro lado, los nuevos descubrimientos científicos culpan a la comida chatarra por afectar nuestro equilibrio psicológico. Una «mente sana en un cuerpo sano», una pista de investigación popular para considerar otros remedios para la obesidad.

Investigadores de la Universidad de Glasgow detienen a los responsables de la depresión, los alimentos industriales, ricos en ácidos grasos saturados, que entrarían en el torrente sanguíneo para llegar al cerebro y dañarlo, afectando al hipotálamo, la estructura del sistema. Sistema nervioso central que actúa sobre los sentimientos de hambre, pero también sobre el estado de ánimo.

Una vez estimulado, este rincón del cerebro juega con una disminución o un aumento de las hormonas directamente relacionadas con el estado de ánimo y el hambre. Sin embargo, es bien sabido que, los individuos tienen una fuerte tendencia a querer compensar esta suave moral con un buen tratamiento, que en realidad logra brindar una sensación de bienestar, pero cuyo efecto es efímero.

El individuo repite el acto tantas veces como parece necesitarlo. Sin embargo, el individuo no se mueve hacia un regimen de manzanas sino a comida chatarra, llena de azúcares, grasas y productos químicos dudosos como el ácido palmítico que se encuentra en el Aceite de palma (no, no, no pensamos en ninguna propagación), ya se sabe que promueve el riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, el estudio publicado en la revista Transnational Psychiatry, indica que este tipo de alimentos de mala calidad expone a nuestro cuerpo a reacciones inflamatorias, responsables del estrés, la ansiedad o los trastornos del sueño. En definitiva, reacciones psicológicas.

El cerebro se declara culpable por nuestros kilos de más…

Una disciplina reciente pero en crecimiento, la inmunopsiquiatría, también está muy interesada en el estudio de biomarcadores de la inflamación, para demostrar trastornos psicológicos como la depresión, pero otros más graves como la esquizofrenia, en realidad se deben a enfermedades sistémicas, mantenidas por una dieta industrial descuidada. Una observación inquietante que explicaría el aumento creciente de la depresión, una enfermedad del siglo XXI que afectaría a casi 350 millones de personas en todo el mundo…

 

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