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Cómo educar a un gato: 5 errores que no debes cometer

Los gatos son de actitudes independientes y necesitan su propio espacio, pero hay muchas formas de educarlos y trabajar con ellos para corregir algunos comportamientos indeseados.

Son mascotas afectuosas, capaces de tener gestos únicos y satisfactorios. Los gatos son compañeros de vida ideales. Todos aquellos que tienen un gato saben que estos animales son capaces de hacer las cosas más divertidas, pero también tienden a tener algunos comportamientos que no son deseados y demuestran malos hábitos.

Entonces ¿Cómo podemos evitar esas conductas desagradables por parte de nuestro gato? Educarlo no es difícil, pero es bueno saber que, al momento de educar el comportamiento de tu gato, es necesario saber que tiene que hacerse desde temprana edad, ya que es difícil cambiar comportamientos en gatos adultos.

¿A qué se puede deber el mal comportamiento de un gato?

Hay algunos comportamientos que son comunes en casi todos los gatos y que los pueden hacer ver como groseros. Por lo tanto, para vivir tranquilamente con uno, es buena idea que cada quien tenga su propio espacio y haya reglas establecidas para asegurarse de no tener sorpresas inesperadas.

Es importante enseñar al gato que tipo de conductas no queremos presentes en el hogar y brindarle alternativas en las cuales él pueda solucionar sus necesidades, además de dotar a nuestro gato de juguetes y lugares especiales en los cuales pueda jugar y trepar es vital. Además, no olvides lo importante que es dar a tu gato una caja de arena y enseñarle a usarla cuando deba hacer sus necesidades.

Pero ¿Cómo podemos hacer que nuestro gato comprenda estas reglas importantes para la convivencia? Lo primero es tener mucha paciencia y saber qué cosas debes evitar para no fortalecer esos comportamientos indeseados.

No confundas la crianza de los gatos con la de los perros.

Los gatos son animales independientes, aunque con frecuencia hacen pequeños grupos. Esto la diferencia de los perros, los cuales son mucho más sociables. Los gatos pueden comunicarse cuando están contentos y quieren compañía o caricias, así como cuando es el momento de parar con ellas. Ten en cuenta que los gatos no ven a los humanos como figuras de superioridad, son percibidos por ellos como compañeros con los que comparten espacio y se siente acompañados.

Los gatos no se educan solos.

Es cierto que los gatos son animales independientes y les gusta la soledad. Aun así, esto no es suficiente para que ellos puedan aprender las normas del hogar por su cuenta. Para educar a un gato en este sentido, lo primero es tener un vínculo emocional positivo con el animal. Los gatos son educados en órdenes simples y constantes, pero es necesario tener confianza con el animal. Ten en cuenta que, aunque sean animal independiente no significa que no necesiten atención, ellos saben cuándo pedirla, así que mantente al tanto de sus acciones y expresiones para poder darle el afecto necesario.

No debes regañar a tu gato siendo agresivo.

No está mal regañar al gato, lo que sí está mal es usar un tono agresivo. No hace falta gritar, basta con un «NO» en un tono medio alto para llamar la atención ante algún comportamiento erróneo. Las actitudes impulsivas harán que el gato se fastidie y actúe violentamente.

Dale al gato todo lo que necesita para estar cómodo en casa.

Es importante darle a tu gato condiciones óptimas las cuales le permitan comportarse con moderación. Así que mantén limpia su caja de arena, además de sus dispensarios de alimento y agua con frecuencia. Además, si tu gato tiene el hábito de jugar con sus uñas, es importante darle juguetes los cuales sirvan para que él pueda jugar en calma sin dañar los muebles o las cortinas.

Para concluir, no olvides que lo mas importante como cuidador es la paciencia y la constancia, al comienzo puede ser duro, pero con el pasar de las semanas veras como tu gato comienza a comprender las ordenes que le indicas ya que se trata de una mascota muy inteligente capaz de comprender con un par de llamados de atención que se trata de algo no deseado.