Cómo educar mejor a tu perro: 8 consejos importantes

Todo miembro animal nuevo en la familia debe conocer de primera mano y a una edad temprana las normas necesarias para que la convivencia entre los componentes humanos y canino sea la mejor posible. Unas reglas básicas que llevan consigo un entrenamiento que, con el paso del tiempo, se transforma en mutuo tanto para el dueño como para la mascota.

Uno de los aspectos más importantes cuando tenemos un perro es ir creando las condiciones para una coexistencia pacífica respetando la naturaleza de nuestra nueva mascota. La educación del cuidador y la del perro juegan un papel crucial al momento de socializar con otros perros y humanos.

Antes de empezar a hablar sobre consejos de educación y entrenamiento, es importante conocer a tu perro y su comportamiento, ya que muchas veces los perros nos hacen entender lo que está pensando a través del lenguaje corporal, por lo que solo se trata de captar las señales.

Te recomendamos elegir a tu perro según tu estilo de vida.

Saber elegir el tipo de perro es uno de los principales aspectos que hay que preparar para poder educarlo correctamente.

Las características de la raza y la historia del cachorro antes de la adopción son cruciales. Recuerda que cada raza ha sido meticulosamente educada por los humanos durante décadas para realizar una tarea específica. Es natural que actualmente conserven algunas actitudes relacionadas con su papel de ayuda al hombre de algunos años atrás cuando tenían que pastorear ovejas o atacar a algunos intrusos.

Por eso es muy importante prestar atención a tu estilo de vida y buscar qué tipo de cachorro es el mejor para ti. Además, si eliges un cachorro de raza mestiza, hay que estar preparado para algunas sorpresas, ya que no tendremos una raza identificada y es importante iniciar con el proceso de educación lo más pronto posible.

Cómo empezar a educar a un cachorro.

Algunos centros de cuidado empiezan a educar al cachorro antes de darlo en adopción. En general, entre más pronto se pueda empezar a educarlo, mejores resultados se tendrán considerando las capacidades cognitivas de las fases evolutivas del cachorro. Dicho de otra forma, a los 2 o 3 meses ya se puede empezar a educar las primeras habilidades educativas. Lo importante es no esperar un alto nivel de precisión o atención porque a aún se encuentran en una edad muy temprana, por lo que solo mantienen la atención durante unos segundos.

Aun así, recuerda que tu cachorro se encuentra en una etapa en la que es mucho más fácil involucrarlo en varias actividades, especialmente si muestra entusiasmo y confianza. Por lo que es más fácil empezar a entrenar durante este período para que desarrolle hábitos difíciles de olvidar.

La importancia de ser coherentes.

Tanto para los casos de cachorros como de perros adultos, no se puede iniciar la educación a menos que haya coherencia en la palabra clave para todas las actividades. Cada orden que se le enseñe debe ser clara, precisa y respetada a lo largo del tiempo. Por lo tanto, si le enseñas a tu perro a no subirse al sofá o que no debe esperar comida de la mesa, debes seguir siempre esta condición bajo cualquier situación para no alterar la orden.

Estas condiciones también son válidas para los tipos de comandos que se enseñan. Cuando se elige una palabra para ordenar una acción o comportamiento, debe ser una sola a la vez. Un perro no reconocerá sinónimos, por lo tanto, no se puede pensar que responderá a la orden de «acostarse» si antes se le ha enseñado como «tierra».

No olvides las recompensas.

No hay nada mejor para la confianza del perro que los elogios y las recompensas cuando se comporta bien o cumplen una orden correctamente. Así que, si estás empezando a enseñarle algunos trucos o reglas que tendrá que obedecer en casa, recompénsalo con caricias y golosinas para cachorros o perros adultos. Te recomendamos usar recompensas variadas en caso de obtener resultados difíciles o importantes.

La orden «sentarse».

Para enseñarle a sentarse solo necesitas de una recompensa. Sostén la recompensa cerca de la nariz del perro sin dejar que la agarre y levántala ligeramente por encima del nivel de los ojos. Para ver la recompensa mejor, el perro se sentará solo. En caso de que esto no suceda, puedes potenciar el movimiento ejerciendo un poco de presión en el cuello por medio de la correa. Una vez que se haya sentado, recompénsalo y asocia esta acción con el mismo nombre para que no se confunda.

Al caminar con una correa.

Es importante que el perro sepa caminar con una correa desde los primeros meses de vida. Cuando le pones el collar por primera vez, debes recompensarlo para que comprenda que llevarlo es algo bueno. Puedes empezar a hacer pruebas con la correa en casa para que se acostumbre a que lo lleven a algún sitio. Siempre es aconsejable darle una recompensa por caminar con correa cuando se comporta bien, sin importar que tan largo haya sido el camino.

La orden «ven».

Una de las órdenes más importantes es lo que enseñas para que tu perro venga a ti. Para que lo aprenda rápidamente, debes comenzar en un lugar cerrado o cercado, manteniendo a tu cachorro con una correa de al menos dos metros de largo. Las primeras veces, llama su atención llamándolo o usando sus juguetes favoritos. No olvides elogiarlo cuando complete la orden.

Después, asocia la orden verbal «ven» a la acción, recompensándolo una vez se ejecute. Al final puedes intentar no tenerlo más atado y hacerlo en un espacio público.

Edúcalo para que no ladre en exceso.

Educar se trata solo de enseñar al perro a hacer algo, también consiste en enseñarle a comportarse de cierta manera y a descartar comportamientos. Entre ellos se encuentra el ladrido, los cachorros generalmente ladran a lo que no conocen o para llamar la atención en ciertos momentos. Para estas circunstancias, lo único que hay que hacer es no darle atención por cruel que pueda sonar. Si dices o haces algo mientras está ladrando, esto se convertirá en un hábito incluso cuando sea un perro adulto.