Cómo elegir el radiador adecuado para tener un hogar cálido y acogedor

Si te encuentras en un proceso de renovación y quieres cambiar tu sistema de calefacción, es importante tener en cuenta algunos aspectos para poder elegir el mejor radiador para nuestro hogar. Hoy veremos algunas de las mejores opciones y 3 factores a tener en cuenta.

El tipo de sistema de calefacción

Puede ser de una o dos tuberías. El primero conecta los radiadores en una secuencia, por lo que el agua se inserta únicamente en el último. En el segundo caso, cada radiador es independiente y el cierre de uno de ellos no afecta al funcionamiento del resto.

Los tipos de habitaciones

Cada habitación es diferente y nuestra estancia en cada una de ellas no es la misma. Por ejemplo, en una cocina, con la presencia de electrodomésticos, estufa y un horno, la temperatura debe ser más baja al igual que en el baño. En cambio, para las habitaciones o la sala de estar, se necesitan algunos grados más debido a que no hay ninguna otra fuente de calor.

Potencia térmica

Es un dato que se obtiene en la ficha técnica del antiguo modelo del radiador, pero también se puede conocer del volumen de la habitación para obtener un aproximado de la potencia térmica necesaria para calentar la habitación.

¿Cómo se calcula el número de elementos?

Los radiadores varían según la habitación, por lo tanto, cuanto más grande sea el espacio, más grande será el radiador, pero aun así es necesario equilibrarlos. Para calcular cuántos son necesarios, hace falta calcular el volumen de la habitación multiplicando el ancho por la profundidad y el resultado por la altura. A esto hay que añadir el cálculo obtenido de la potencia necesaria para calentar la habitación, que suele ser de unas 30 kcal por metro cúbico. Por último, solo queda calcular la producción de calor que varía de un radiador a otro y que se puede tomar de la hoja de datos que viene con el sistema de calefacción. En términos generales, para una habitación mediana bien aislada con 5 serán suficientes, pero, si hay dispersión térmica, lo mejor será un radiador con 6 elementos.

¿Cuántos tipos de radiadores existen?

En el mercado hay radiadores hechos de diferentes materiales:

Radiadores de hierro fundido

Este es el tipo de radiador más común y utilizado, especialmente porque una vez que se apaga la calefacción puede retener calor durante varias horas más, pero hay ocasiones en las que tarda mucho en calentarse. Es muy recomendado para habitaciones en las que se pasa mucho tiempo, porque en un lugar donde no hay flujo de personas supone un gasto de energía sin poder aprovechar al máximo su producción de calor. Aunque es muy económico, su apariencia estética es poco agradable y no se adapta a los hogares con un diseño muy moderno.

Radiadores de acero

Hace poco que entraron en el mercado y su uso poco a poco ha ido aumentando debido a su gran ahorro de energía combinado con su apariencia refinada y moderna. Su estructura ligera e innovadora lo convierte en un elemento de decoración muy agradable a la vista. Comparado con el de hierro fundido, se calienta mucho más rápido, pero tiene el defecto de enfriarse con igual rapidez, por lo que no es recomendado para habitaciones grandes, ya que tiene un alto costo.

Radiadores de aluminio

Entre las dos opciones anteriores se encuentran los radiadores de aluminio, especialmente en términos de rendimiento y estética. Los radiadores de aluminio se calientan rápidamente, pero se enfrían al poco tiempo. Además, suele tener un diseño elegante y es mucho más económico que el de acero.