Cómo evitar que tu gato arañe el sofá de casa

No nos queda duda de que los gatos son grandes mascotas para la familia. Algunas investigaciones afirman que las personas con animales de compañía suelen estar más sanas y felices que aquellas que no los tienen, pero no olvides que tener un gato es una gran responsabilidad y un compromiso de por vida.

Para un gato, arañar es una conducta necesaria y natural. Un gato al que se le impida usar sus uñas será un animal que no tendrá un nivel de bienestar óptimo. Su naturaleza le pide arañar y dejar marcado objetos con las uñas.

Por eso, evitar que el gato arañe tu sofá u otros muebles suele ser un gran problema para muchos propietarios. Arañar es un comportamiento natural en el gato y hay que saber lidiar con este problema para evitar serios inconvenientes en el futuro.

¿Por qué el gato araña el sofá?

Un gato puede arañar el sofá u otros muebles por dos motivos principales: limado de uñas y marcaje. Cuando un felino no dispone de los recursos necesarios para mantener sus uñas en perfectas condiciones, es normal que busque superficies para desgastarlas y a la vez ejercitarse.

En general, el gato araña el sofá en posición vertical, estirando por completo su espalda. Este ejercicio le permite estirar toda su musculatura. El marcaje, forma parte de la naturaleza del gato y puede hacerlo por motivos de estrés, territorialidad o por ambas razones.

¿Qué debo hacer para evitar estos rasguños en el sofá?

Las uñas deben estar siempre cortadas: las uñas son su principal arma de defensa con el que cuenta nuestro compañero de piso, por eso crecen hasta el punto de convertirse en auténticos aguijones. Por tanto, no es aconsejable descuidar esta faceta si no queremos tener un disgusto más adelante.

Los rascadores para gatos: existen muchísimos formatos. Están los típicos de cuerda y tela, aunque los mejores son los rascadores de cartón, que son mucho más ligeros y baratos. Los puedes encontrar a través de internet o en cualquier tienda de animales.

Cubre o coloca una funda a tu sofá: actualmente en el mercado puedes encontrar un gran número de fundas para tus sofás, que pueden ayudarte con este problema. Escoge una a la que no sea posible sacarle los hilos.

Nunca regañes a tu gato: Sabemos que es muy complicado no regañar al gato cuando lo vemos arañando nuestro sofá. Sin embargo, debemos evitarlo. El estrés suele ser el causante de esta conducta, por eso un castigo excesivo podría estresar aún más al animal, lo que crearía un círculo vicioso que solo contribuiría a hacer más grave el problema, llegando incluso a la agresividad en momentos puntuales.