Cómo limpiar la lavadora por dentro y evitar malos olores

La principal actividad de la lavadora es limpiar todo tipo de prendas llenas de gérmenes y bacterias. Por esta razón, es inevitable que estos aparatos se llenen de este tipo de microorganismos y terminen oliendo mal.

Mantener estos tipos de electrodomésticos completamente limpios no solo es conveniente por salud, sino también por el mantenimiento que se le debe dar. Las lavadoras son una importante ayuda en las tareas de nuestro hogar, y por ello, es imposible renunciar a su uso.

Para poder limpiar y desinfectar de manera apropiada estos aparatos electrodomésticos, sigue estos siguientes pasos:

  • En primer lugar, debemos observar bien el interior de la lavadora por si encontramos alguna pieza suelta, ya que de lo contrario arruinaríamos todo el proceso de limpieza y desinfección.
  • Luego, debemos vaciar aproximadamente un litro de bicarbonato de sodio con vinagre blanco en el interior, más exactamente en el lugar donde solemos agregar el detergente con el que lavamos habitualmente. Aquí se debe realizar un ciclo de lavado a 60 grados en vacío. Esto se debe hacer alrededor de cada 2 meses, justamente después de haber realizado 50 lavadas.
  • Para poder proteger la lavadora, también debemos revisar el filtro, desenroscarlo y colocar un recipiente para el agua que sale. Luego, vacíe todos los residuos y enjuague usando vinagre con agua. Así podrá desinfectar su lavadora y eliminar malos olores.
  • Recuerde limpiar la puerta que es lugar donde el agua suele estancarse, generando mal olor, moho y hasta limo negro. En este sentido, se debe utilizar una taza de vinagre blanco añadiéndole 5 gotas de aceite esencial de árbol de té y con una esponja húmeda con esta solución, limpie en el interior de la puerta.
  • Para finalizar, desmonta el cajón del detergente y sácalo de la lavadora. Sumérgelo en un recipiente lleno de agua caliente, vinagre blanco y una cucharada de bicarbonato de sodio. Utiliza un cepillo e intenta limpiar profundamente todo el cajón del detergente, eliminando de esta manera todos los residuos de los productos que utiliza para lavar su ropa.

Con estas medidas y todos los trucos anteriores, los gérmenes serán declarados ‘no gratos’ en nuestra ropa y en nuestra casa.