Cómo predisponerse psicológicamente a una dieta

¿Hacer dieta significa no comer más?

Ya sea una cuestión de vestuario, peso físico o un factor puramente estético, hay muchas buenas razones para hacer dieta. Automáticamente el pensamiento se fijará en cuántos alimentos ya no se pueden comer, en la sal que desaparecerá de los condimentos, en el aceite racionado y en todos los sacrificios que la dieta implica.

Aparte de eso, la elección de seguir una dieta ya sea impuesta o firmemente deseada, es un momento importante que debe ser profunda y conscientemente aceptado y ponderado a nivel psicológico.

Esta es la condición principal a través de la cual se puede lograr el resultado deseado.

También será muy importante analizar las motivaciones que llevaron a una persona a aumentar de peso, hasta tal punto que ahora se ve obligada a hacer una dieta. Estrés, depresión, mala nutrición, falta de ejercicio o simplemente porque le gusta comer todo y más.

Se estableció entonces que la música por desgracia tendrá que cambiar, hay que dejar en el cajón, sueños como el de emprender dietas súper rápidas, que hacen perder peso en poco tiempo. Estas son verdaderos boomerangs, cuanto más rápido pierdas peso, más el infame efecto yo yo, podría devolverlos en un abrir y cerrar de ojos.

Diez simples reglas para una dieta saludable y efectiva

Paciencia: esta palabra debe ser un mantra a repetir diariamente, con paciencia y sin prisa, los resultados vendrán;

Constancia:

Decidir no darse por vencido, aunque durante los primeros días todo pueda parecer muy difícil. Cambiar radicalmente los hábitos alimenticios no es ciertamente fácil, pero sólo la fuerza de voluntad y el deseo de alcanzar la meta serán los que sostengan el camino.

Un profesional:

Para encontrar la dieta adecuada para todos, es necesario el seguimiento de un nutricionista. Esta figura también podrá recomendar productos específicos para la dieta y la nutrición.

Limpiar la nevera:

Empezar una dieta también significa cambiar tus hábitos alimenticios, así que una buena limpieza de la nevera te ayudará a no caer en la tentación;

Diario del progreso:

La evaluación de los resultados, también por el profesional que sigue el progreso, puede ser apoyada por un diario, en el cual se escriben los nuevos hábitos alimenticios;

El movimiento:

Indispensable para lograr los resultados deseados, caminar o hacer actividad física en el gimnasio, será el apoyo indispensable al que nadie debe renunciar;

Todo el mundo debe saber:

Tanto los amigos como los parientes deben saber que estás a dieta, sólo así pueden apoyar el camino, evitando los aperitivos o las tardes de dulces;

Balanza:

Puede ayudar, pero no tiene por qué ser una pesadilla, te pesas semanalmente o incluso mejor cada 15 días;

Día libre:

Un día de libertad alimenticia puede ser contemplado en el plan de alimentación, se puede elegir un pequeño manjar, siempre y cuando no exceda el límite permitido;

Resultados:

Llegan, si el camino será animado por una voluntad de hierro y la conciencia de que el cuerpo puede tener incluso cortos momentos de estancamiento, incluso el metabolismo tiene su propio tiempo, ¡respetémoslo!