Salud

Cómo saber si tienes un sistema inmunitario débil: síntomas

El lavado constante de las manos durante 20 segundos y llevar a cabo las medidas preventivas del distanciamiento social son fundamentales para evitar el contagio de distintos tipos de virus. A pesar de esto, también es crucial tener un sistema inmunológico fuerte para combatir la presencia de los gérmenes que puedan invadir nuestro organismo. En caso de que sufras constantes enfermedades, te sientas fatigado o tengas otros síntomas molestos que no puedas entender, esto podría ser causado por un sistema inmunitario debilitado.

Síntomas más comunes de un sistema inmunitario débil

Manos frías

Cuando los vasos sanguíneos están inflamados, mantener los dedos de las manos, los pies, las orejas y la nariz caliente puede ser más difícil. En ocasiones, la piel de estos lugares se puede volver blanca y luego azul cuando se expone al frío. Una vez que el flujo sanguíneo vuelve, la piel puede recuperar su color natural. De acuerdo con los médicos, este fenómeno se le conoce como síndrome de Raynaud.

Estrés excesivo

Antes que nada, es importante dejar claro que el estrés no es un síntoma, sino la causa que puede provocar el debilitamiento del sistema inmunitario. Por ello, no es de extrañarse que las personas se enfermen después de una gran responsabilidad en el trabajo o después de una situación de gran carga emocional.

“El estrés prolongado debilita las respuestas del sistema inmunitario, disminuye los linfocitos del cuerpo y los glóbulos blancos que ayudan a combatir las infecciones” afirma un informe de la Asociación Americana de Psicología.

Ojos secos

Cuando tienes un trastorno autoinmune, significa que tu sistema inmunitario está atacando al organismo en lugar de defenderlo. Algunas personas que sufren de un trastorno autoinmune se dan cuenta de que tienen los ojos constantemente secos, con una sensación arenosa, como si tuvieran algo en el interior. También hay otros síntomas como enrojecimiento o visión borrosa.

Cansancio y fatiga

Si en múltiples ocasiones te sientes cansado sin motivo alguno, podría significar que algo está pasando con tus defensas. Esto sucede porque tu cuerpo está tratando de conservar la energía para alimentar al sistema inmunológico para que pueda combatir los agentes internos y externos del cuerpo.

Problemas constantes en la barriga

Si con frecuencia tienes gases, diarrea o estreñimiento, podría ser un síntoma de que el sistema inmunológico está presentando dificultades. De hecho, muchas investigaciones han demostrado que casi el 70% del sistema inmunitario se encuentra en el tracto digestivo. Por lo tanto, las bacterias y microorganismos beneficiosos que viven allí defienden al intestino contra las infecciones.

Las heridas tardan en cicatrizar

Luego de sufrir alguna quemadura, corte o rasguño, la piel entra en modo de control de daño. El cuerpo actúa inmediatamente para proteger la herida, enviándole sangre rica en nutrientes con el fin de contribuir con la regeneración celular. Este proceso de sanación depende de unas células inmunitarias sanas. Sin embargo, si tu sistema inmunológico está debilitado, la piel no puede regenerarse correctamente.

Piel seca y enrojecida

La primera barrera que protege al organismo de los gérmenes es la piel. Su aspecto puede reflejar la forma en la que el sistema inmunológico está haciendo su trabajo, ya que, el picor, la sequedad y el enrojecimiento de la piel son síntoma comúnmente de inflamación.

Infecciones frecuentes

Si constantemente sufres de infecciones, podría ser un síntoma de un sistema inmunitario debilitado. La Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología informa que, algunos síntomas de una posible inmunodeficiencia en adultos incluyen tener más de cuatro infecciones de oído en un año, desarrollar una neumonía dos veces durante un período de un año, padecer sinusitis crónica o más de tres episodios de sinusitis bacteriana en un año y necesitar más de dos cursos de antibióticos al año.

Pérdida del cabello.

En muchas ocasiones, el sistema inmunológico ataca los folículos pilosos, por ello, si se te cae el cabello en cualquier parte del cuerpo, es posible que padezca una enfermedad llamada alopecia areata. Aunque también puede ser un síntoma de lupus.