5 consejos para que tu fruta no termine en la basura

Las frutas son frágiles y pueden deteriorarse rápidamente después de la compra. Hay formas de retrasar su descomposición y así evitar tirarlas a la basura.

No compres demasiada fruta

A pesar de las tentadoras promociones, evita comprar una caja de dos kilos de nectarinas si estás solo. Hacer tus compras regularmente te permite probar tus frutas a medida que avanzan. Comprar fruta verde con el pretexto de mantenerla más tiempo también es una mala idea: muchas frutas como las cerezas, fresas o melones dejan de madurar una vez que son cosechadas. Por otro lado, una fruta demasiado dura es generalmente menos dulce y menos sabrosa.

Nevera: si … y no

Tendemos a poner nuestra fruta directamente en el refrigerador para retrasar la maduración. Por supuesto, esto prolonga su vida útil, pero el frío también altera su sabor. Aparte de las manzanas, las peras o los cítricos, reserva este tratamiento para la fruta muy madura que deseas «guardar» y disfrutar de ella en cuestión de horas. Una vez iniciada, la fruta debe colocarse en el refrigerador envuelta en film transparente o boca abajo en un plato.

Separa las frutas que pueden dañar a las demás

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Las frutas muy maduras y algo deterioradas deben comerse primero, ya que con el contacto pueden contaminar a las otras. Algunas de las llamadas frutas climatéricas tienen la capacidad de madurar otras frutas, debido a la emisión de etileno: este es el caso de los plátanos, manzanas, ciruelas, duraznos, albaricoques o higos. Por lo tanto, es aconsejable reservarlas si tus otras frutas ya están muy avanzadas.

Organiza tu canasta de frutas

Asegúrate de colocar las frutas más pesadas debajo y las frutas muy frágiles por separado, preferiblemente en su embalaje original. Los duraznos, las nectarinas, los plátanos, las ciruelas, las cerezas y las uvas se pueden guardar durante unos días en una bolsa de plástico, lo que evita dejar pasar el oxígeno que acelera la degradación. Coloca la cesta en un lugar fresco y seco o en un armario oscuro.

Opta por congelar

La mayoría de las frutas pueden ser congeladas, por lo que puedes disfrutar de albaricoques a mediados de diciembre! Para ello, extiende la fruta deshuesada y cortada en rodajas o en mitades en una bandeja para hornear y coloca la bandeja en el congelador. De esta manera, las frutas no se pegarán entre sí. Sin embargo, la descongelación puede alterar la textura y el sabor de las frutas, especialmente aquellas que son ricas en agua (duraznos, fresas, melones …), estas últimas se utilizarán preferiblemente como compota, tarta o coulis.