10 consejos de los expertos para volver a ponerse en forma después de las vacaciones

Entre la cena «para toda la familia» de Nochebuena, el espléndido almuerzo de Navidad, el del día de San Esteban y, finalmente, la inevitable cena de Nochevieja, los españoles se llevarán unos kilos de más que, al final de las fiestas navideñas, intentarán por todos los medios perder.

Según una investigación publicada en el New England Journal of Medicine, que también coincide con la opinión de muchos expertos, los excesos navideños elevarían la balanza en unos tres kilos. Precisamente por este motivo es aconsejable mantener la dieta bajo control, a partir de la primera comida del día, considerada por todos como la más importante.

El desayuno, de hecho, no debe ser descuidado, especialmente después de un período en el que el cuerpo ha tomado una cantidad de comida superior a la media debido a las vacaciones que acaban de terminar.

«En ocasión de los típicos almuerzos y cenas navideños – comenta el gastroenterólogo y nutricionista Luca Piretta, profesor de la Universidad Campus Biomédico de Roma – los españoles, en promedio, aumentan de 2 a 3 kilos.

Para salir adelante hay que tener en cuenta que es imprescindible un buen y, a la vez, saludable desayuno: por eso hay que tomar leche y yogur para el calcio, la vitamina D y las proteínas; cereales con fibra o galletas integrales, para un aporte de hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales y una fruta o zumo para las vitaminas y polifenoles que contiene.

Las proteínas, las sales minerales y los fitoesteroles provienen en cambio, para los que los prefieren, de las bebidas vegetales, de las cuales recomiendo las de soja. ¿Qué puedes hacer para volver a estar en forma?

Además de reducir las calorías en su conjunto, evitar los dulces por lo menos durante quince días y limitar el alcohol, recomiendo, sobre todo, una actividad física regular y adecuada».

Los 10 consejos de los expertos para un desayuno «ligero» y lograr ponerse en forma después de las vacaciones

  1. Enfócate en la «ligereza». Coma alimentos «ligeros» pero también ricos en sabor: desde una bebida vegetal (soja, almendra, avena…) hasta una taza de fruta fresca, pasando por los cereales integrales y las verduras centrifugadas.
  2. Rotar el tipo de desayuno. Escuche a su cuerpo y sus necesidades: si quiere tener un efecto purificador, por ejemplo, puede ser útil preparar un plato de frutas y verduras de temporada.
  3. La palabra clave es «Breakslow». Recuerde que debe relajarse y tomarse su tiempo, disfrutando del ritual de comida más importante del día, compartiéndolo con su familia o con las personas que más quiere.
  4. Mejor en casa que fuera. Renuncie, al menos cuando esté de vacaciones, al clásico «croissant y café» en el bar: de hecho, hay más opciones dentro de la casa.
  5. Hazlo todo el tiempo. Saltarse el desayuno causaría un apetito adicional y, en consecuencia, el individuo se vería obligado a comer aún más en el almuerzo y la cena.
  6. Dulce, pero también salado. Hay quienes aman comer un desayuno «dulce» y quienes, en cambio, prefieren el «salado». En este último caso, se recomiendan alimentos como el jamón, el queso ricotta, la bresaola y los huevos.
  7. Lo biológico es aún mejor. Comer orgánico, de hecho, es sinónimo de productos seguros con una «etiqueta limpia», sin la adición de ingredientes artificiales.
  8. No esperes, hazlo ahora. Si se despierta con poco apetito, sería aconsejable esperar como máximo una hora para comer algo.
  9. El reciclaje es algo bueno y justo. En el desayuno, si sobra, se puede comer una rebanada de panettone o pandoro, que se puede combinar con un vaso de leche vegetal.
  10. No se olvide de hacer actividad física también. Un paseo por el centro, un esquí entre los picos nevados, pero también un baño en la piscina es ideal para ponerse en forma después de un período de grandes excesos.

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