Covid-19, una bacteria intestinal podría combatir la inflamación

Una proteína en la superficie de una bifidobacteria presente en nuestra microbiota intestinal podría contrarrestar la infección por Covid-19, particularmente la inflamación debida a una respuesta inmunológica excesiva.

Una bifidobacteria podría ayudar a combatir la inflamación asociada con la infección por Covid-19. Así lo sugiere un estudio, aún preliminar y que se seguirá investigando, realizado por un equipo de biólogos y genetistas dirigido por la Universidad Rudn de Moscú. Los científicos probaron una bifidobacteria, presente y extendida en nuestra microbiota intestinal, contra la cascada de citoquinas, el proceso que lleva a la inflamación que a su vez en la infección Covid-19 (pero no sólo eso) puede ser grave y mortal.

Esta primera prueba fue favorable y demostró que una proteína en la superficie de la bifidobacteria logra detener la inflamación incontrolada. La idea, por lo tanto, es que un fragmento de esta proteína pueda ser utilizado en estudios para el tratamiento del Covid-19. Los resultados se publican en la revista Anaerobe.

La cascada de citoquinas

Cuando te contagias, ciertas células de tu cuerpo envían una señal de alerta de la presencia del virus desconocido Sars-Cov-2 a tu sistema inmunológico, que a su vez produce una respuesta para contrarrestar la invasión viral. Esto desencadena una inflamación que, cuando es excesiva, puede volverse peligrosa. Esto es lo que sucede en los pacientes con Covid-19 severo cuando el cuerpo libera una gran cantidad de moléculas antiinflamatorias llamadas citoquinas para combatir la inflamación. La producción exagerada conduce a la llamada cascada de citoquinas, que puede ser muy perjudicial para diversas zonas del cuerpo.

El papel de las bacterias

Sin embargo, se sabe que algunas bacterias pueden engañar al sistema inmunológico: se utilizan proteínas específicas para capturar las citoquinas y desactivarlas, reduciendo la inflamación. Se sabe que las bifidobacterias desempeñan un papel importante en el control del sistema inmunológico. Sin embargo, hasta hace poco, el papel de las bifidobacterias en la inflamación era bastante desconocido. Los expertos han estudiado el Bifidobacterium longum, una de las 32 especies pertenecientes al género de las bifidobacterias, y su proteína de superficie Fn3, conocida por atacar varias superficies, incluidas las paredes intestinales cubiertas de mucosidad. El objetivo era entender si esta proteína se une a las citoquinas y las bloquea, y cómo lo hace. El Fn3 también se ramifica y tiene una estructura similar a la de las proteínas que se unen a las citoquinas.

Un arma de una bifidobacteria

Los investigadores construyeron una estructura capaz de atacar la inflamación, compuesta por la proteína Fn3, una citoquina y dos anticuerpos que reaccionan con el Fn3. El experimento demostró que la proteína del bifidobacterium longum es capaz de unirse con el TNF-α (un factor de necrosis tumoral), que es una citoquina y uno de los principales componentes de la cascada de citoquinas.

NO TE LO PIERDAS!
Suscríbete a nuestro Boletín de Noticias AURANA

Recibe puntualmente todas las noticias e informaciónes relacionadas con Aurana

Invalid email address
Puede darse de baja en cualquier momento.

En el estudio sólo este factor mostró una unión efectiva con la bifidobacteria in vitro. El hecho de que la superficie de la proteína de las bifidobacterias sea capaz de reconocer clases específicas de citoquinas apoya la hipótesis básica, explican los autores: estas bacterias son capaces de regular nuestra respuesta inmunológica.

La unión selectiva del TNF-α, uno de los factores clave de la inflamación, con un fragmento de la proteína Fn3 de Bifidobacterium longum», explica Valery Danilenko, investigador en biología de la Universidad de Rudn, «abre una nueva perspectiva para el desarrollo de fármacos que puedan ralentizar la reacción de las citoquinas. Ya se ha aceptado un ensayo preclínico de un nuevo tratamiento antiinflamatorio basado en el Fn3, que debería comenzar lo antes posible».

Aunque todavía es un primer paso – las pruebas con modelos animales no han comenzado – el resultado parece ser prometedor y los biólogos creen que este fragmento de proteína de bifidobacterias podría ser un arma para reducir la inflamación asociada a la cascada de citoquinas. Los estudios de este tipo también son útiles para comprender diversos procesos, incluidos los patológicos, relacionados con la salud de los recién nacidos, cuya microbiota intestinal está compuesta en su totalidad por bifidobacterias.

También puedes leer: Colesterol alto: aquí está la dieta a seguir para mantenerlo bajo control