Salud

Crono nutrición: la dieta que nos hace comer lo que queremos, pero en el momento adecuado

La crononutrición es una dieta que ayuda a perder peso de manera prolongada sin tener que imponer restricciones exageradas.

Esta dieta se centra en algo que muchos de nosotros siempre hemos deseado: La posibilidad de poder bajar de peso sin tener que imponernos restricciones exageradas. La crononutrición fue creada por el Dr. Alain Delabos en 1986 y analizada por los científicos del IREN (Instituto Europeo de Investigación Nutricional). Este método para bajar de peso se basa en el ritmo diario del cuerpo.

Se centra en el reloj interno del cuerpo, por lo que se puede ingerir todo tipo de alimentos que normalmente están prohibidos en las dietas comunes, pero se debe hacer en un preciso momento del día.

Puedes comer lo que quieras, pero no debe ser a cualquier hora. Cuando una comida se ingiere en un momento inadecuado, el cuerpo no lo digiere bien, por lo que se almacena en el organismo. Según Raphaël Gruman, experto en nutrición: «Las hormonas influyen en nuestro apetito, pero también en la forma en que almacenamos los alimentos. Por ejemplo, por la noche es mejor evitar los alimentos ricos en colesterol, en cambio, comerlos al principio del día no es un problema». Esta dieta se basa en estos principios comprobados y verídicos

El nutricionista Raphaël Gruman considera que: «El único inconveniente de este programa es su aplicación, la cual no es muy fácil poner en marcha. Se necesita mucha motivación para poder aplicarlo a largo plazo, sobre todo sin el apoyo de un profesional de la salud».

Para entender mejor, los que realizan la dieta de la crononutrición, primero se debe pasar por un chequeo completo del estado físico, el cual analiza desde las mediciones hasta las formas de alimentarse de la persona. Esta evaluación permite comprobar lo que se le llama un «morfotipo». Estas características permiten formar la organización y cuantificación de los alimentos diarios.

Veamos un ejemplo de crononutrición una vez que han pasado los estudios iniciales:

Desayuno.

Preferiblemente consume alimentos ricos en grasas saturadas y proteínas. La ingesta de grasas saturadas junto con los hidratos de carbono lentos opera bloqueando la HMG CoA. La falta de azúcares evita la estimulación de la hipoglucemia secundaria a la hiperinsulinemia. Se recomiendan los siguientes alimentos: huevos, pan, queso y mantequilla. Una dieta rica en grasas y proteínas en el desayuno permite sentirse saciado durante el resto del día y así evitar los antojos.

Almuerzo.

Al llegar la hora de comer, por lo general se escogen las proteínas animales y los alimentos con almidón. Las proteínas animales suministran al cuerpo aminoácidos esenciales para el cerebro y alimentos que contienen almidón y las verduras ayudan a que nuestro cuerpo mantenga un pH balanceado, ya que, se debe conservar el equilibrio ácido-base correctamente. La clave está en mantener el equilibrio entre ambas.

Cena.

Se deben consumir alimentos ricos en fibras, omega 3, frutas y proteínas de digestión ligera tales como el pescado azul o los marisco, también verduras de hoja verde.