¿Cuál es el mejor deporte contra la ansiedad y la depresión?

La relación entre la ansiedad, la depresión y el deporte es estrecha: está respaldada por una nueva e importante investigación publicada en la revista Depression and Anxiety. La actividad física, como usted sabe, tiene muchos beneficios en términos de salud corporal, pérdida de peso y estética.

Sin embargo, no todo el mundo dice que puede proteger nuestros cerebros de una serie de trastornos mentales, como la ansiedad y la depresión. El tema fue investigado por el Hospital General de Massachusetts en Boston, que realizó uno de los estudios más grandes sobre el tema de la salud mental-movimiento. Los resultados no han dejado lugar a dudas: el deporte, sea lo que sea, reduce el riesgo de caer en la depresión.

Depresión y deporte: ¿es cierto que el ejercicio protege nuestro cerebro?

Los expertos han analizado los datos genómicos y personales (desde la profesión hasta los hábitos relacionados con la actividad física) de la historia clínica de unos 8.000 pacientes en una base de datos llamada Partners Biobank.

El estudio duró cerca de dos años, durante los cuales los científicos se enfocaron en individuos diagnosticados con depresión. Además, se creó una puntuación de riesgo genético para la aparición del trastorno psíquico en cuestión.

La actividad física reduce el riesgo de depresión

Primero, los expertos encontraron que los participantes con una puntuación de riesgo genético más alta tenían más probabilidades de deprimirse en dos años. Sin embargo, entre los más acostumbrados a los deportes, el riesgo de depresión había disminuido significativamente. Incluso en aquellos que estaban asociados con una alta puntuación de riesgo genético.

Específicamente, los resultados mostraron lo siguiente: por cada semana con al menos 4 horas totales de movimiento, el riesgo de vivir un solo episodio depresivo se redujo en un 17%. En resumen, existe un vínculo importante entre la depresión y el deporte, porque este último impide el primero.

Cualquier deporte está bien

Los beneficios en términos de salud mental se han encontrado tanto para los ejercicios de baja intensidad como para los de alta intensidad. Los participantes practicaron ejercicios aeróbicos, gimnasia, yoga u otras actividades diferentes: el riesgo de depresión disminuyo con cada deporte.

La ciencia, como siguiente paso, tendrá que investigar el impacto de las diferentes actividades físicas y establecer (si fuera necesario) directrices sobre cuántas veces hacer deporte para reducir las posibilidades de deprimirse clínicamente: «En nuestro campo todavía tenemos que entender bien cómo prevenir la depresión y otros trastornos mentales. Creo que esta investigación ha dado un paso adelante en la comprensión de cómo reducir el riesgo de contraer estas enfermedades», explicó el Dr. Jordan Smoller, coordinador de investigación.