Cuándo comer la fruta: ¿antes o después de las comidas?

La fruta es una parte fundamental de una dieta saludable. Sin embargo, es importante saber cuándo es mejor comerla o evitarla debido a sus posibles efectos secundarios. Veamos por qué debemos decir no a la fruta después de una comida principal.

Muchas personas tienen el hábito de acompañar el final de una comida con un poco de fruta, sin saber que esta puede ser la causante de la hinchazón abdominal. La fruta ejecuta un proceso de fermentación dentro del estómago, que puede generar una acumulación de gas que, junto con el agua, puede causar malestar en el intestino. Entre las frutas que más se fermentan se encuentran las manzanas, peras, melocotones, mangos, cerezas, ciruelas, sandía, ciruelas, albaricoques, higos y frambuesas. Como vemos, hablamos de frutas con alto contenido de azúcar y en general a todas las frutas maduras y secas.

Si se comen estas frutas después del almuerzo o cena, la fruta a menudo causa dolores de estómago debido a la formación de gases. Por ejemplo, si después del almuerzo se agrega una dosis adicional de azúcar afectará grave mente el rendimiento de la digestión y causará hinchazón.

Entonces ¿Cuándo debemos comer fruta?

El agua de la que está compuesta la fruta diluye los jugos gástricos de los que está compuesto el estómago, haciéndolo funcionar más lento y por lo tanto retrasando la digestión. Solo ten en cuenta que no es saludable comerla inmediatamente después de almorzar o cenar, es mucho mejor esperar al menos una hora y media.

Los momentos más apropiados para disfrutar de la fruta y evitar los posibles efectos secundarios serian a media mañana como merienda y después del almuerzo como tentempié, tan lejos de las comidas principales como se pueda. Este truco se aplica en especial para los que sufren de síndrome de intestino irritable y deben consumir frutas harinosas como manzanas y plátanos.